Washington está inquieto por los experimentos de Al Qaeda con ricina

La compra masiva de semillas de ricino por parte de grupos afiliados a Al Qaeda en Yemen levantó las sospechas de los servicios secretos de Estados Unidos. Se teme que la red terrorista prepare una nueva arma a base de uno de los venenos naturales más peligrosos conocidos: la ricina.

La compra masiva de semillas de ricino por parte de grupos afiliados a Al Qaeda en Yemen levantó las sospechas de los servicios secretos de Estados Unidos. Se teme que la red terrorista prepare una nueva arma a base de uno de los venenos naturales más peligrosos conocidos: la ricina.

Normalmente las semillas de esa planta medicinal se exprimen para obtener aceite, muy salubre y también tradicionalmente es usado en Oriente Medio para ungir sables. Pero también contiene las albúminas más tóxicas conocidas (la ricina), que no se disuelven en el aceite, sino en los líquidos acuosos, en especial en la sangre humana. La dosis fatal para un adulto con un peso mediano de 70 kilos equivale a 21 microgramos de la toxina refinada.

Los expertos militares estadounidenses, cuyas palabras cita el periódico 'The New York Times', aseguran que producir el veneno es fácil, pero transformarlo, una vez separado, en un arma química efectiva será una tarea mucho más difícil para Al Qaeda. Es que en polvo, o en granos sin color, la sustancia venenosa casi no es absorbida por la piel y se desintegra en el estómago humano. Por eso la CIA no insiste en la inminencia de un ataque con una bomba de ricina.

Al mismo tiempo, a los servicios secretos les falta una información exacta sobre los avances que hayan podido registrar en sus experimentos los ‘químicos’ yemeníes. Eso les obliga a considerar la amenaza como inmediata. Según el periódico neoyorquino, la CIA ya está construyendo una base aérea en la región, que sirva de ‘hub’, para los futuros operativos contra Al Qaeda en Yemen.