Los inmigrantes de EE. UU. plantan cara al programa 'Comunidades Seguras'

En EE. UU. los inmigrantes protestan en varias ciudades del país para exigir la cancelación del programa Comunidades Seguras, centrado en la identificación y deportación de quiene tienen antecedentes penales en las cárceles.

En EE. UU. los inmigrantes protestan en varias ciudades del país para exigir la cancelación del programa Comunidades Seguras, centrado en la identificación y deportación de quiene tienen antecedentes penales en las cárceles.

Sólo desde el 2009 fueron deportados más de un millón de indocumentados. Sin embargo, algunos consideran que el programa 'Comunidades Seguras' ha afectado también a inocentes y que además genera desconfianza hacia la policía.

El activista Roberto Lovato afirma que la medida promueve la discriminación de los latinos. "El programa 'Secure Communities' gasta dinero para perseguir a personas que no son criminales y desvía los recursos de la policía para aterrorizar comunidades, dividir familias inmigrantes, o hacer que muchos niños vean a sus padres con esposas siendo deportados antes de perderlos de vista para siempre", expresó Lovato.

El activista hizo un llamamiento para que se acabe con este programa y se lance una reforma migratoria. "¡Ya basta! Estamos hartos de este programa. Estamos en pie de lucha por todo Estados Unidos defendiendo la dignidad", exclamó.

El Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. mantiene en marcha desde 2008 el Programa de 'Comunidades Seguras', que da acceso a las autoridades migratorias a las huellas dactilares de los inmigrantes que, por una u otra razón, acabaron en una comisaría policial.

En caso de que no tengan permiso de residencia legal en territorio de EE. UU., se activa un proceso de deportación automática.

Los críticos de 'Comunidades Seguras' señalan que el programa puede provocar que algunos inmigrantes dejen de denunciar los crímenes o pedir la protección de las autoridades por miedo a ser deportados y que incluso puedan ser deportadas personas que no han cometido ningún delito.

Los Estados de Nueva York, Massachusetts e Illinois, así como diversas ciudades estadounidenses, ya indicaron que no participarán en el programa debido a sus serias deficiencias.