EE.UU. expresa su “decepción” por la interrupción del proceso en Honduras

Las autoridades estadounidenses han expresado su descontento por la interrupción del proceso de ejecución del Acuerdo Tegucigalpa–San José, firmado con el objetivo de estabilizar la situación política en Honduras.

Las autoridades estadounidenses han expresado su descontento por la interrupción del proceso de ejecución del Acuerdo Tegucigalpa–San José, firmado con el objetivo de estabilizar la situación política en Honduras.

“Urgimos a ambas partes a actuar en el mejor interés de los hondureños y a volver inmediatamente a la mesa de negociación para formar el Gobierno de Unidad”, dijo el portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly. El mandatario recordó que la semana pasada los negociadores del presidente derrocado hondureño, Manuel Zelaya, y del presidente de facto del país, Roberto Micheletti, lograron una “victoria histórica para la democracia”, firmando el llamado Acuerdo Tegucigalpa–San José. Este acuerdo establece paso a paso el proceso que deben seguir las dos partes para restablecer la democracia y el orden constitucional en Honduras. La firma del acuerdo fue aplaudida por EEUU.

Aunque Manuel Zelaya no se quedó satisfecho con el acuerdo después de que Micheletti anunciara la confirmación de un Gobierno de Unidad y Reconciliación sin representantes de la otra parte y solo bajo su dirección. El presidente derrocado calificó el acuerdo como “letra muerta”. Zelaya se indignó por la decisión de Micheletti de liderar el Gobierno de Unidad. “Esa pretensión es absurda. Una persona que no ha sido reconocida por ningún gobierno, ¿cómo pretende ser el que dirija ese gobierno?”, dijo Zelaya, pero no reveló a los integrantes de la nueva administración.

“Estamos particularmente decepcionados por las declaraciones unilaterales hechas por ambas partes”, declaró Ian Kelly. Entonces, el funcionario llamó a ambas partes a trabajar juntas para implementar el acuerdo. “Tienen que sentarse y retomar el diálogo, tienen que dejar de hacer declaraciones alarmantes como que el acuerdo está muerto”, enfatizó.

El presidente de Honduras, Manuel Zelaya, fue derrocado el 28 de junio por un golpe militar. Unos 200 militares entraron en su casa a las cinco de la madrugada, lo sacaron en pijama y lo expulsaron a Costa Rica. Luego la Corte Suprema de Justicia dijo que la destitución de Zelaya fue en cumplimiento de una orden judicial.