La Liga Árabe sanciona a Siria

La Liga Árabe ha aprobado un paquete de sanciones económicas contra Siria después de que Damasco se negara a aceptar una misión de observadores árabes para verificar el cese de la violencia.

La Liga Árabe ha aprobado un paquete de sanciones económicas contra Siria después de que Damasco se negara a aceptar una misión de observadores árabes para verificar el cese de la violencia.

Las sanciones, que inluyen el cese de la colaboración con el Banco Central del país, fueron apoyadas por 19 de las 22 naciones que forman parte de la organización.

El Consejo del organismo decidió prohibir a los altos cargos sirios viajar a los países árabes y congelar sus fondos, así como detener los intercambios comerciales y financieros con el Gobierno de Siria, con excepción de las mercancías necesarias para la población.

Todas las sanciones entrarán vigor de inmediato, salvo la prohibición de vuelos entre los países árabes y Siria, que se activará el próximo domingo.

No obstante, tras aprobar las sanciones, la Liga Árabe anunció que está dispuesta a revisarlas si Damasco acepta una misión de observadores árabes para verificar el cese de la violencia.

Antes de la votación, al menos dos países del grupo de contacto de la Liga Árabe se pronunciaron en contra de una rápida imposición de sanciones económicas a Siria, esgrimiendo que estas podrían repercutir sobre la población civil.

La presión en torno al régimen sirio se viene estrechando más y más a media que pasan las semanas.

En los últimos días, la comisión de derechos humanos de la Asamblea General de la ONU ha dado la voz de alarma con informes de torturas y ejecuciones de civiles en la mano. En su documento se enfatiza que hasta los niños han sido víctimas de la represión. 

No en vano, el presidente sirio, Bashar al Assad recibe llamadas de atención cada vez más contundentes para que ponga freno a la violencia en el país, donde ya han muerto más de 3.500 civiles, según Naciones Unidas. 

¿Intervención?

Mientras todo esto ocurre, Francia ha propuesto crear un corredor humanitario, al tiempo que un portaaviones estadounidense se trasladó desde el Golfo Pérsico a la costa siria.

En ese sentido, algunos analistas consideran que varios países occidentales estaría allanando el camino para una actuación militar en el país árabe.  "Preparan la intervención a Siria. Tienen muchos intereses", señala Francisco Sánchez Muñoz, analista en Oriente Medio, desde Barcelona.

Por su parte, Turquía aprieta las tuercas a Siria, lanza mensajes rotundos al régimen de Al Assad y amenaza con cortar el suministro de electricidad al país vecino.

Rusia insite en el diálogo

Pese al tenso clima diplomático, Damasco no sólo choca con el ultimatum en la comunidad internacional, sino que también recibe propuestas para resolver la crisis por vía pacífica.

Ya han transcurrido 8 meses desde que se iniciaron las revueltas contra el régimen de Al-Assad y, desde entonces, Rusia no ha cambiado su postura política con respecto a estas protestas. La cancillería rusa considera que Siria no necesita ni más sanciones económicas ni más presión internacional, sino establecer un canal de diálogo entre las partes enfrentadas del conflicto.

Es más, para el canciller ruso, Serguéi Lavrov, la llamada de Occidente a la oposición siria para que no abra el dialogo con el Gobierno de Bashar al Assad, se trata de "una provocación en escala mundial".

"En lo que se refiere a las exigencias para garantizar las decisiones de comunidad mundial sobre la protección de la población civil, creo que todos se acuerdan de cómo hace poco exigían lo mismo aquellos que después violaron drásticamente las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y que, en vez de proteger a la población civil, lanzaron bombardeos que provocaron la muerte de estos civiles", dijo Lavrov esta semana.

Guión probado

Mientras para una parte de la comunidad internacional, Siria debe ser sancionada de forma severa por lo que está ocurriendo en el país, para otros está claro que existe un doble rasero en las decisiones de Occidente. El silencio de muchos países en las recientes muertes de civiles en Egipto es sólo un ejemplo.

“Este es el típico doble rasero de Occidente. Invaden Libia para cambiar al gobierno que amenazaba a la gente de Bengasi, imponen sanciones en contra de terceros países porque afirman que estos violan las libertades civiles”, comentó el parlamentario laborista británico Jeremy Corbyn.

"Veremos el tipo de sanciones económicas que ha aprobado hoy la Liga Árabe contra Siria, que afectarán directamente a la población mucho antes que al régimen. Por eso desde que anunciaron la noticia miles de personas se han congregado en Damasco para protestar contra esta decisión", acentúa la analista política Nagham Salman. "A la comunidad internacional, en realidad, no le interesa ni la libertad ni la democracia del pueblo sirio. Todo lo que han hecho hasta ahora no fue para el pueblo sirio, fue en su contra", subraya Salman.  Según la analista, la medida oportuna sería dar más tiempo a las autoridades sirias para que pudieran reunirse con la oposición y buscar una solución al conflicto.

Entre las amenazas de algunos estados, en el interior de Siria la violencia continúa y los asesinatos y las muertes no cesan, lo que, al parecer de muchos, coloca al país árabe al borde de la guerra civil.