La oposición rusa vuelve a protestar contra los resultados de las parlamentarias

Este sábado 24 de diciembre la capital rusa se pintará de blanco otra vez, pero no por la nieve que cae sobre la ciudad, sino por los globos, las flores y las cintas blancas que llevarán los opositores rusos en la segunda manifestación pacífica masiva contra los resultados oficiales de las elecci

Este sábado 24 de diciembre la capital rusa se pintará de blanco otra vez, pero no por la nieve que cae sobre la ciudad, sino por los globos, las flores y las cintas blancas que llevarán los opositores rusos en la segunda manifestación pacífica masiva contra los resultados oficiales de las elecciones parlamentarias.

La acción puede duplicar el récord del primer evento en la plaza Bolótnaya, donde se reunieron 25.000 personas, según los datos oficiales, aunque los organizadores hablan de 80.000. Esta vez los manifestantes han acordado con la Administración de la capital un espacio que pueda alojar a más gente, la Avenida del Académico Sájarov, ya que el evento está autorizado para 50.000 personas y este lugar puede agrupar incluso a más personas de esa cifra (por ahora más de 60.000 participantes han confirmado su presencia a través de las redes sociales).

El evento contará con la participación de personas muy distintas, entre otros, reconocidos escritores, presentadores de televisión, deportistas y blogueros que no tienen ningún lazo político entre sí. Así asistirán a la acción el líder de la antigua URSS Mijaíl Gorbachov, el múltiple campeón del mundo de ajedrez Gari Kaspárov y el líder de la oposición 'internauta' rusa, el bloguero Alexéi Navalni.

Esa manifestación sigue la serie de acciones que empezaron un día después de que fueron publicados los resultados de las elecciones parlamentarias del 4 de diciembre, donde el partido gobernante Rusia Unida obtuvo la mayoría de los votos.

Aunque Rusia Unida perdió su mayoría suficiente para modificar la Constitución y ahora tiene que buscar acuerdo con los partidos opositores, muchas personas no creyeron en la victoria del partido. Como resultado, miles de personas salieron a las calles para mostrarse tanto en contra como a favor de esos resultados.

El mandatario ruso, Dmitri Medvédev, ha puntualizado que las manifestaciones son una demostración de democracia e indicó que "es normal que haya quienes aceptan sus resultados, y quienes los ponen en duda". Sin embargo, tanto Medvédev como el primer ministro ruso, Vladímir Putin, señalaron que las acciones deben seguir las exigencias de la legislación.

Por su parte los participantes y organizadores de las manifestaciones de Bolótnaya y de este sábado subrayan que su protesta es "puramente pacífica" y llaman a sus partidarios a no sucumbir a las provocaciones de los grupos radicales.

"Recordemos que nuestras manifestaciones tienen un carácter exclusivamente pacífico. ¡No queremos ninguna revolución! Queremos que nuestros derechos sean guardados, queremos justicia. Por eso no cedan a posibles provocaciones. Seguimos en el marco de la ley, nuestra acción es autorizada", dicen los organizadores de las dos grandes acciones en sus páginas en las redes sociales.

Los opositores indican los presuntos fraudes y falsificaciones que tuvieron lugar durante los comicios y exigen que sean investigados, algo que las autoridades rusas ya han puesto en marcha. También los manifestantes instan a que los comicios sean justos y que se liberalice el sistema electoral.

Tras las parlamentarias el presidente ruso, por su parte, encargó a las Fuerzas de Seguridad la investigación de los casos de fraude. El informe provisional sobre las infracciones cometidas durante las elecciones parlamentarias reflejó que la mayoría de las irregularidades se registraron en Moscú. Asimismo, los resultados de los comicios fueran revocados en 21 colegios electorales debido a las infracciones.

Además, el presidente ruso aseguró que las manifestaciones son "una demostración de democracia" y agregó que "hemos aceptado con respeto la crítica contra algunas instituciones de poder. El derecho de las personas a expresar sus opiniones está garantizado", dijo Medvédev.

Durante su mensaje anual ante la Asamblea Federal, el presidente propuso introducir cambios radicales en el sistema político del país para modernizarlo desde dentro. El nuevo principio que deberá regir la práctica electoral podría entrar en vigor ya en 2012.

Así, se reducirá el número mínimo de firmas necesarias para la presentación de candidaturas a las elecciones presidenciales, y las firmas requeridas a los candidatos de los partidos sin representación parlamentaria. El mandatario indicó también la necesidad de introducir un régimen simplificado de registro de los partidos y las elecciones directas de los gobernadores.

Por su parte, el primer ministro ruso, Vladímir Putin, ha propuesto equipar los colegios electorales con videocámaras "que graben todo el día para excluir por completo todas las falsificaciones" o violaciones de la ley.

En cuanto al desarrollo de la situación con las protestas, el presidente Medvédev ha asegurado que "Rusia necesita democracia, no caos". "Es una reacción normal", dijo el mandatario.

"Pero los intentos de extender la discordia son inaceptables y no permitiremos la interferencia exterior", apuntó Medvédev, refiriéndose a las críticas emitidas por la secretaria de Estado de EE. UU., Hillary Clinton, y por la OSCE sobre las elecciones parlamentarias en Rusia. Además, el presidente hizo un llamamiento a frenar a "los extremistas y provocadores", en referencia a los llamamientos de los ultrarradicales a una "nueva revolución rusa" y a la radicalización de las protestas.

El 10 de diciembre la parte más extremista de la oposición trató de introducir un elemento desestabilizador. Los nacionalistas hicieron explotar una granada de humo entre la muchedumbre en la plaza Bolótnaya. Además, los líderes de esta oposición violenta organizaron una manifestación no autorizada en la Plaza Revolutsii en pleno centro de la capital, en la que participaron solo unas 200 personas.

Sin embargo, gracias a los coordinados esfuerzos de la gente, que quería evitar cualquier provocación, la acción no se convirtió en un caos y los intentos de los ultra fracasaron.

En la manifestación de este sábado no se prevé ningún intento de este tipo ya que las partes más radicales de la oposición, como los nacionalistas, han rechazado sumarse a los manifestantes. Los organizadores de la gran manifestación prometen crear un ambiente festivo navideño y pacífico. Aseguran que a escena subirá también un Ded Moroz, el Papá Noel ruso, para desear a los moscovitas un Próspero Año Nuevo.