Siria ve a la resolución de la Liga Árabe como una "conspiración"

El Gobierno sirio aseguró que la propuesta de la Liga Árabe para que el presidente Bashar al Assad abandone el poder es una "conspiración".

El Gobierno sirio aseguró que la propuesta de la Liga Árabe para que el presidente Bashar al Assad abandone el poder es una "conspiración".

La resolución implica "una violación de la soberanía nacional, una interferencia flagrante en los asuntos internos y una infracción descarada de los estatutos de la Liga Árabe", dijeron a la prensa fuentes oficiales sirias.

Además, señalaron que los ministros de la Liga Árabe deberían "asumir su responsabilidad para evitar que los grupos terroristas que asesinan a sirios inocentes y atacan edificios gubernamentales e infraestructuras del Estado se financien y armen". Sin embargo, los ministros (de la Liga) optaron por hacer "declaraciones provocadoras", que reflejan la conexión entre aquellos que pronunciaron esas palabras y un plan que pretende una intervención extranjera en los asuntos internos del país, apuntaron.

Damasco considera que la iniciativa de la Liga Árabe para dar una solución a la crisis en Siria va en contra de los intereses de su pueblo y no evitará que el país "avance en sus reformas políticas y traiga la seguridad y la estabilidad a su gente, que ha demostrado durante la crisis su apoyo a la unidad nacional".

Nuevas sanciones de la Unión Europea

No obstante, debido a la represión a las protestas en ese país y a la negativa del régimen de Al Assad a abrir un proceso de reformas democráticas, la Unión Europea (UE) aprobó nuevas sanciones contra Siria. Estas medidas consisten en el bloqueo de los fondos de ocho entidades vinculadas al gobierno y de 22 personas -principalmente militares-, a quienes también se les prohibirá la entrada a territorio comunitario.

Arabia Saudí retira a sus observadores

A su vez, Arabia Saudí decidió retirar a sus observadores destacados en la misión de la Liga Árabe que opera en Siria, en protesta contra la violencia. "Mi país ha tomado la decisión de retirar a los observadores, debido a que el gobierno sirio no ha cumplido con ninguna de las disposiciones de la iniciativa de paz árabe", dijo el ministro de Exteriores del reino, Saud al Faisal.

El ministro, también instó a la comunidad internacional a aplicar todos los mecanismos posibles de presión sobre Damasco para detener el derramamiento de sangre.

El conflicto se encuentra en un callejón sin salida

Por su parte, el presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Consejo de la Federación de Rusia, Mijaíl Marguélov, considera que el conflicto en el país árabe desembocó en un callejón sin salida, ya que las disputas entre el régimen y la oposición parecen desarrollarse según el guión de una guerra civil.

Para Damasco, resulta cada vez más difícil controlar a las bandas armadas en las regiones fronterizas, que se proveen de armas de contrabando procedentes del extranjero. Es la situación de la ciudad de Daraa, donde en marzo del año pasado, empezaron las primeras manifestaciones antigubernamentales que luego se tornaron en un enfrentamiento armado.

Pasaron 10 meses desde entonces pero esa urbe sigue siendo clave, simbolizando la situación que en la actualidad se vive en casi todo el país. Además, en esa localidad en un lado de la calle las personas pasean tranquilamente con sus niños. En el otro, militares armados hasta los dientes toman posiciones en una fortificación realizada con sacos de arena. Pero a pesar de este contraste, que salta a la vista en Daraa, los habitantes califican la situación en la ciudad como "tranquila".