Se filtra un informe de la OTAN que vincula a los talibanes con Pakistán

Un informe secreto de la OTAN acusa a la inteligencia paquistaní de controlar a los talibanes afganos. La revelación, que llega en un momento crítico para las relaciones entre EE. UU. y Pakistán, ha sido catalogada por Islamabad como "ridícula".

Un informe secreto de la OTAN acusa a la inteligencia paquistaní de controlar a los talibanes afganos. La revelación, que llega en un momento crítico para las relaciones entre EE. UU. y Pakistán, ha sido catalogada por Islamabad como "ridícula".

El informe fue preparado por la Fuerza de Asistencia para la Seguridad Internacional de la OTAN (ISAF, por sus siglas en inglés) para uso interno y nunca se pensó que saliera a la luz pública. El documento incluye entrevistas con aproximadamente 4.000 militantes y civiles capturados, según informaron este miércoles medios británicos.

El documento alega que el Servicio de Inteligencia de Paquistán guarda una estrecha relación con la cúpula del Talibán y apoya los ataques del movimiento contra tropas de la ISAF en Afganistán. "Los principales representantes del Talibán, como el Nasiruddin Haqqani, residen en las cercanías inmediatas de la oficina central del Servicio de Inteligencia en Islamabad", afirma el informe.

"Pakistán sabe todo. Ellos controlan todo. No puedo orinar en un árbol en Kunar sin que ellos lo vean", dice el documento citando a un detenido de Al Qaeda.

El informe, sin embargo, dice que los datos presentados son informativos, más que analíticos.

Pakistán lo niega todo

El Portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores paquistaní, Abdul Basit, rechazó las acusaciones, diciendo que Pakistán no interfiere en los asuntos internos de Afganistán. "Un Afganistán estable y pacífico es parte de nuestros propios intereses. No podemos permitirnos ninguna actividad que nos aleje de conseguir este objetivo," añadió el ministro.

Los funcionarios del Pentágono dicen que ellos no han visto el informe y son incapaces de hacer comentarios concretos.

Pakistán ha sido un aliado clave de EE. UU. en la región desde el ataque terrorista del 11 de septiembre. Sus relaciones, sin embargo, se han agriado, llegando a su nivel más bajo el año pasado cuando las fuerzas especiales estadounidenses mataron a Osama bin Laden en territorio paquistaní sin informar a Islamabad, y se empeoró aún más en noviembre cuando un ataque aéreo de un helicóptero norteamericano mató a 24 soldados paquistaníes.

Islamabad, por su parte, está insatisfecho con los ataques de Washington contra su territorio, que han causado numerosas bajas civiles. La aparición de este informe solo sirve para echarle leña al fuego del conflicto existente.