Rusia anulará los supuestos votos fraudulentos detectados en el Cáucaso

La Comisión Electoral Central de Rusia anulará los votos de un colegio electoral de la república norcaucásica rusa de Daguestán donde se ha registrado un supuesto fraude electoral.

La Comisión Electoral Central de Rusia anulará los votos de un colegio electoral de la república norcaucásica rusa de Daguestán donde se ha registrado un supuesto fraude electoral.

Una de las más de 90 000 cámaras web instaladas en los colegios electorales rusos registró este domingo un grupo de personas que estaba introduciendo simultáneamente paquetes de papeletas electorales en las urnas.

La irregularidad registrada no pasó inadvertida y la grabación pronto apareció en la página web que recoge los vídeos de las elecciones. Cuando uno de los participantes de la polémica escena estaba introduciendo las papeletas en el lector electrónico, alguien dijo: “Ponte aquí, que no se te verá”.

Mientras tanto, ya ha trascendido que la Comisión Electoral de Daguestán presentó los materiales sobre el incidente al Comité de Investigaciones y a la Fiscalía General de la república. El caso será investigado en el plazo de tres días.

En relación con este escándalo el cineasta Stanislav Govorujin, jefe de la campaña presidencial de Vladímir Putin, ya ha anunciado su disposición a interpelar los resultados del escrutinio en este colegio.

“Personas involucradas en el proceso electoral han explicado que es poco probable que se trate de un caso de papeletas falsificadas; más bien se trata del traspaso de papeletas de una urna grande a una pequeña caja transportable”, dijo el cineasta (por cierto, ex legislador que formaba parte del grupo parlamentario comunista en una legislatura anteriores). Sin embargó, Govorujin subrayó que el equipo electoral de Putin se encargará de supervisar la investigación del incidente.

Si se confirmasen nuevas irregularidades en algún otro colegio, el estado mayor electoral de Putin también demandaría la cancelación de su recuento.

Más tarde, el jefe de la Comisión electoral de Daguestán, Magomed Dibirov, dijo que el fragmento grabado por la cámara web no registró un fraude sino una infracción de procedimiento del escrutinio por parte de la comisión del colegio.

“Hemos comprobado la información”, dijo. Según el funcionario, miembros de la comisión local empezaron a insertar boletines de votación antes del momento previsto, razón más que suficiente para que los resultados de la votación en la aldea adscrita al colegio sean invalidados. Sin embargo, la decisión definitiva será tomará por la Comisión Electoral de la provincia, añadió Dibirov.

Para estas elecciones todos los colegios electorales del país fueron dotados de sistemas de videovigilancia del proceso electoral en tiempo real. Durante toda la jornada electoral, las imágenes captadas por 180 000 cámaras web fueron accesibles a través de la página web webvybory2012.ru. La novedad fue saludada por la comunidad rusa: cerca de 2 millones de personas fueron registradas para participar en el seguimiento electoral.

La página web registró cerca de 420 000 visitas simultáneas, informó el Ministerio de Comunicaciones ruso.

Además de esta medida, los colegios estuvieron supervisados por miles de observadores de organizaciones independientes, tales como la Liga de Electores, o Golos, al igual que por representantes de cada uno de los cinco candidatos presidenciales.

No obstante, diferentes activistas y opositores al Gobierno actual afirman que disponen de pruebas de amplias infracciones, tales como la “inserción” de paquetes de papeletas falsificadas y la llamada votación “en carrusel”, (cuando una persona vota en varios colegios electorales) o actos electorales, prohibidos el día de las elecciones.

Anteriormente el Ministerio de Asuntos Interiores aseguró que no se han registrado serios incidentes desde que se abrieron los colegios. La línea de atención permanente al ciudadano del Ministerio registró 20 quejas sobre supuestas irregularidades. Sin embargo, portavoces del Ministerio afirmaron que muchos de los incidentes reportados no fueron confirmados por las investigaciones que se llevaron a cabo.

Por su parte, la Comisión Electoral Central informó que desde la apertura de los colegios electorales y antes de las 17:30 horas, hora local de Moscú (pasadas 17 horas y media desde la apertura de los primeros colegios, en el Lejano Oriente ruso), recibió 86 denuncias de irregularidades. Durante toda la campaña electoral la Comisión registró 460 quejas, informó a los periodistas el vicepresidente de la Comisión, Stanislav Vavilov. El funcionario añadió que las protestas que siguieron a las elecciones legislativas del 4 de diciembre no se han visto reflejadas en una  avalancha de quejas.

“Contamos con la información de que cientos de quejas ya están redactadas y serán cursadas a la Comisión en un futuro próximo. Estas quejas han sido redactadas antes de las elecciones [del 4 marzo]” dijo Vavilov, quien insistió en que los organizadores de estas acciones no están interesados en cuestiones como imparcialidad o legalidad.

Mientras tanto, datos oficiales presentan un cuadro muy distinto del que pintaron los opositores al Gobierno o los observadores independientes.

El organismo de control electoral Golos ha recibido más de 2000 informes sobre supuestas irregularidades. El regulador electoral elaboró un mapa interactivo que muestra la cantidad de informes y los lugares de donde fueron recibidos. La cantidad de quejas llegadas desde Moscú superó las 900.

El Partido Comunista de Rusia registró 40 supuestas infracciones desde que empezó la votación.

El candidato independiente Mijaíl Prójorov está dispuesto a llevar ante los tribunales las infracciones denunciadas por los observadores de su equipo electoral en los comicios del 4 de marzo, manifestó el multimillonario. Prójorov afirmó que fueron registradas irregularidades en San Petersburgo y en la provincia de Moscú.

La Liga de Electores, movimiento creado después de los comicios parlamentarios del 4 de diciembre con el objetivo de garantizar unas elecciones presidenciales limpias, manifestó haber registrado múltiples irregularidades en todo el país, tales como cámaras web que no funcionaban, inserción de paquetes con papeletas falsificadas y el llamado “carrusel”. El movimiento publicó informes de supuestas irregularidades en su página web y en su micro-blog en Twitter.

De acuerdo con los observadores, cerca de 1000 obreros fueron llevados a un colegio en el distrito noroccidental de Moscú, Stroguinó, donde crearon una gran cola y caos. El inconveniente que generaron hizo que muchos electores abandonaran el colegio sin poder votar, informa la página web The Village. Además los observadores denunciaron que los obreros presentaron documentos visiblemente firmados por la misma persona. Uno de los autobuses que llevó a estas personas al colegió fue visto antes en otro colegio, afirmaron los observadores.

La Policía y la Cámara Social (institución creada por el Gobierno con el fin de fomentar la relación entre los agentes sociales y el Estado) han refutado esta información. Maxim Grigóriev, miembro de la Cámara, declaró a una agencia de información rusa que los observadores visitaron el colegio de Stroguinó para supervisar lo que estaba sucediendo. Según palabras de Grigóriev, allí se aclaró que los obreros, de diferentes empresas de construcción, habían sido llevados al colegio en autobuses y que el caos fue originado por las máquinas de escrutinio electrónicas, que ayudan a evitar fraudes pero al mismo tiempo frenan el proceso de votación.