Inmigrantes en EE. UU. acusan a la policía de discriminación racial

Muchos inmigrantes en Estados Unidos se sienten amenazados por las fuerzas del orden, donde según los testimonios de varios indocumentados, la comunidad latina es objeto de abusos de autoridad, por que la policía mantiene un perfil racial.

Muchos inmigrantes en Estados Unidos se sienten amenazados por las fuerzas del orden, donde según los testimonios de varios indocumentados, la comunidad latina es objeto de abusos de autoridad, por que la policía mantiene un perfil racial.

La pesadilla de Rudy Pérez, un inmigrante guatemalteco, comenzó cuando unos policías pararon el automóvil en el que él y un amigo se dirigían a un festival de música. Los agentes alegaron que estuvieron a punto de atropellar a un transeúnte al no frenar junto a una señal de alto.

La acusación de haber puesto en peligro la vida de un peatón implicó un interrogatorio durante el cual, según Rudy, los agentes le presentaron una perspectiva nada optimista. Para el guatemalteco todo el incidente tiene un motivo muy claro: la discriminación racial.

“El oficial nos dijo que por no tener papeles, ser residentes o por no tener la licencia nos puede agarrar en ese mismo momento y llevarnos a la cárcel y que podríamos ser deportados. Me siento afectado porque a partir de las ocho, nueve de la noche, la policía está en la calle y siempre le tienen a uno ese temor de que te van agarrar”, relata Rudy.

La organización We Count (Nosotros Contamos) asegura que éste no es el único caso en Homestead en el cual el perfil racial ha jugado un papel crucial. El grupo, que ofrece ayuda a inmigrantes indocumentados, ha decidido tomar cartas en el asunto.

“Ellos están negando que usen el perfil racial hacia nuestra comunidad, pero nosotros hemos demostrado con pruebas y casos específicos, y hemos pedido a la policía que entrene a sus oficiales y que se sometan a un monitoreo de la comunidad”, comenta Héctor Cruz, representante de esa organización.

La jefatura de las fuerzas del orden locales asegura que sus agentes nunca detienen a nadie en base a su origen étnico, sino que lo hacen solo si surge la sospecha de que se ha violado la ley.

“La misión de la policía de Miami Dade es integridad, respeto, tratar a una persona de manera adecuada y dar servicio y si nosotros vamos a discriminar alguien estamos poniendo en juego la integridad y respeto del ciudadano”, asegura Álvaro Zavaleta, portavoz de la policía de Miami Dade.

La organización We Count, por su parte, insiste en que cualquier detención puede acabar cambiando la vida de un inmigrante. Según los integrantes del grupo, los datos sobre los papeles de los que se encuentran bajo investigación son transmitidos a menudo al Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE). Una reacción en cadena que puede llevar a un indocumentado fuera de las fronteras de Estados Unidos.

En opinión de algunos activistas, en gran manera la estrecha colaboración de la policía con los servicios de inmigración en el marco del programa Comunidad Segurа, conllevó la deportación de cerca de 400 mil personas en el 2011.

“Con el programa de Comunidad Segura, cuando una persona llega a la cárcel le toman las huellas digitales, las comparten con una base de datos a nivel nacional y aparece que esa persona no tiene documentos y ahí es cuando ICE se interesa en ellos y colocan el “HOLD”, lo que implica que a partir de una ofensa menor está a un paso de la deportación”, indica Héctor Cruz.

Un reciente informe de Amnistía Internacional revela que la tendencia de criminalizar a inmigrantes comunes teniendo como base el perfil racial ya abarca una parte importante de la nación. La agrupación denota que incluso hay casos de desaparición de personas indocumentadas en los estados de Texas y Arizona.