Los cosmonautas también envían sus currículum vítae

Pilotar una nave espacial era el sueño de cualquier niño soviético. Medio siglo después, con todas las tecnologías avanzadas al alcance, las misiones tripuladas siguen atrayendo a muchos rusos. “Todos me decían que era imposible llegar a ser cosmonauta. Pero eso solo aumentaba más mi interés

Pilotar una nave espacial era el sueño de cualquier niño soviético. Medio siglo después, con todas las tecnologías avanzadas al alcance, las misiones tripuladas siguen atrayendo a muchos rusos.

“Todos me decían que era imposible llegar a ser cosmonauta. Pero eso solo aumentaba más mi interés. En el mundo no existe otro trabajo más interesante que este. En ningún momento lamenté tomar mi decisión”, comenta Sviatoslav Morózov, que se inscribió al concurso abierto para misiones espaciales del Centro ruso de Preparación de Cosmonautas.

Para conseguir una ‘entrevista’ para este puesto de trabajo tan inusual hay que enviar un currículum vítae. Según la administración del Centro, en esta etapa se rompen los sueños del 80% de los aspirantes, pues las rigurosas exigencias se refieren en primer lugar a las características físicas del aspirante.

“El candidato a cosmonauta no debe medir más de 99 centímetros al estar sentado. Además, no debe sobrepasar los 90 kilos de peso ni tener más de 33 años. También debe presentar numerosos documentos sobre su estado de salud tanto psíquica como física”, detalla Vitali Davýdov, vicepresidente de la Agencia Federal Espacial de Rusia (Roscosmos).

Los candidatos tienen que pasar también ciertas pruebas psicotécnicas que buscan establecer sus capacidades para el trabajo de grupo en el Espacio. “Las pruebas médicas son las más difíciles. Luego, se van a examinar tus conocimientos, pero primero tu cuerpo de pies a cabeza”, recuerda el cosmonauta Alexánder Vólkov, que fuera comandante de la Estación Espacial Mir.

Oleg Kótov, dos veces tripulante de la Estación Espacial Internacional (EEI) y su comandante entre marzo y junio del 2010, precisa: “Muchos vienen al Centro de Preparación de Cosmonautas con muchas ganas y creen que volarán al espacio en uno o dos años. Pero es una labor titánica. Y lo más difícil es saber esperar. La preparación incluso para un vuelo puede durar más de 10 años”. Y Kótov no exagera. Seguéi Revin, ingeniero de a bordo de la próxima expedición a la EEI, actualmente realiza sus exámenes finales en el Centro. Él esperó este primer vuelo durante 12 años.

Conozca más detalles de la historia de la cosmonáutica soviética y rusa en nuestro proyecto especial “Camino al espacio”.

Vea aquí la entrevista con el legendario cosmonauta soviético Gueorgui Grechko en 'A Solas'.

Conozcan más sobre la conquista del espacio en el documental “El camino a las estrellas”.