11-S: Acusados de caída de Torres Gemelas rezan como protesta en el juicio en Guantánamo

Cuatro de los cinco acusados de participar en los atentados del 11-S en EE. UU. se negaron este sábado a contestar a las preguntas durante el juicio que se está celebrando en Guantánamo, en el que podrían ser condenados a muerte, y se pusieron a rezar en protesta por el trato que reciben en la pr

Cuatro de los cinco acusados de participar en los atentados del 11-S en EE. UU. se negaron este sábado a contestar a las preguntas durante el juicio que se está celebrando en Guantánamo, en el que podrían ser condenados a muerte, y se pusieron a rezar en protesta por el trato que reciben en la prisión.

El juez militar, Jame Pohl, empezó a perder la paciencia cuando Sheij Mohamed, supuesto 'cerebro' de los ataques y uno de los presos más importantes del penal de Guantánamo, decidió rechazar los auriculares para escuchar la traducción simultánea, por lo que se pasó a traducción simultánea por megafonía, mucho más problemática y lenta.

Entonces el juez decidió leer los derechos a la defensa provista por el Gobierno estadounidense, pero los acusados se mantuvieron ausentes, leyendo o rezando con el Corán en la mano.

"Nos quieren matar"

El único que alzó la voz fue Ramzi bin al Shibh, quien acusó a los responsables de la base de quererlos matar y hacer pasar sus asesinatos por suicidios. "Tenemos a Muammar Gaddafi aquí en Guantánamo" (en referencia al fallecido líder libio), agregó Al Shibh, quien supuestamente se entrenó para pilotar uno de los aviones de los atentados del 11-S, pero que no obtuvo visado.

Los cinco sospechosos (entre los cuales también se encuentran Ali Abdul Aziz Ali —el sobrino de Mohamed—, Mustafa Ahmed Adam al Hawsawi —supuesto encargado de la financiación de los ataques— y Walid bin Attash, ex guardaespaldas del fallecido líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden) llevan ya casi seis años recluidos en Guantánamo a la espera del juicio, que tiene como fin poner las bases para el inicio de su proceso que probablemente se convertirá en una prolongada batalla legal.

Los abogados defensores insisten en que los tribunales militares aún carecen de legitimidad, por el acceso restringido a sus clientes. Además, en varias ocasiones el abogado civil de Sheij Mohamed, David Nevin, reiteró que, debido a las torturas a las que se vio sometido su cliente en la cárcel, su trabajo está plagado de trabas.

Intento de legitimar una condición anómala

El analista político cubano Iroel Sánchez comparte la actitud de la defensa referente a lo arbitrario que es el proceso y las condiciones de estadía de los reos en la base militar estadounidense.

Sánchez recuerda que Barack Obama no ha cumplido con su promesa de cerrar la cárcel de Guantánamo, que repitió en múltiples ocasiones durante su campaña electoral del 2008. La situación se desarrolló en una “dirección totalmente contraria a fines de año pasado, ya que es conocido que el presidente autorizó la detención militar indefinida de sospechosos de terrorismo”. En su opinión, “lejos de cerrar la prisión en Guantánamo tiene lugar el hecho de legitimar” la condición anómala de los presos.

Por otra parte, muchos familiares de las víctimas del trágico 11-S, asistentes al proceso, coincidieron en que han visto pruebas suficientes que dejan claro que Sheij Mohamed planeó los atentados con aviones en Nueva York, Washington y Pensilvania.