El OIEA exige rápido acceso a la base iraní de Parchin

El OIEA se reunirá el 8 de junio con las autoridades iraníes separa intentar llegar a un acuerdo sobre la controversia generada por el programa nuclear de la república islámica, y exigir el acceso de sus inspectores a la base militar de Parchin.
El jefe del Organismo Internacional de Energía Atómica, Yukio Amano, informó que las conversaciones tendrán lugar en Viena y aconsejó a Irán que "firme y empiece a aplicar" lo más pronto posible el futuro acuerdo. Además, pidió a la parte iraní que prepare con antelación el acceso de los inspectores a la base militar de Parchin.

Según Amano, Irán está destruyendo edificios en la base, supuestamente para eliminar huellas de las pruebas nucleares, un proceso que las fotos obtenidas por satélite habría puesto al descubierto.

Amano añadió que el Organismo sigue velando para que el material nuclear del que dispone Irán no se use con fines militares, aunque precisó que "Irán no muestra la colaboración necesaria para que el Organismo pueda prestar garantías seguras de la inexistencia de material no declarado y de actividad no declarada nuclear en Irán".

Después de esta reunión, los representantes iraníes llegarán el 18 y el 19 de junio a Moscú, donde conversarán con el Sexteto de mediadores internacionales acerca de su programa nuclear.

El subsecretario del Tesoro de EE. UU., David Cohen, responsable de la cuestión, ya ha declarado que, caso de no lograrse "un gran progreso en Moscú", su país seguirá aumentando la presión [sobre Irán]”.

Mientras tanto, Israel no cree en la efectividad de las conversaciones. Según Tel Aviv, Irán persigue con ellas únicamente ganar tiempo para continuar sus investigaciones en el terreno nuclear. Las autoridades de Israel y de EE. UU., su mayor aliado, aseguran estar listas para impedir con todos los medios necesarios que Irán obtenga armamento atómico.

Por su parte, Teherán responde a las amenazas con declaraciones triunfales sobre su fortaleza ("[Irán] es más fuerte que nunca"). Caso de producirse una supuesta agresión, las autoridades iraníes aseguran que su contraataque sería incontestable y rápido "como un rayo", y recuerdan que las bases estadounidenses están al alcance de sus misiles balísticos.

Paralelamente, las autoridades iraníes siguen afirmando que las investigaciones relacionadas con su programa nuclear persiguen solo fines pacíficos y que Occidente exagera el problema para desviar la atención de sus propias dificultades.