Nueva inmolación en Israel

Un discapacitado de 45 años en silla de ruedas se ha inmolado este domingo en la ciudad de Yehud, en la parte central de Israel. Es el quinto intento en las últimas semanas en el país de prenderse fuego por desesperación, pero el segundo que ha terminado con graves lesiones.
Según la información preliminar, la víctima es un veterano inválido de las Fuerzas de Defensa de Israel. "Vi a un hombre en silla de ruedas. Su ropa estaba ardiendo, él se retorcía en el suelo y gritaba de dolor", comunicó un testigo a la radio del Ejército israelí.

Los testigos del acontecimiento han apagado las llamas con agua, pero el 80% del cuerpo del israelí ha resultado quemado. Ha sido trasladado a un hospital local en estado muy grave.

En lo que es una dramática coincidencia, hoy mismo se celebraba en Tel-Aviv la ceremonia funeraria de Moshe Silman, otro israelí que se prendió fuego durante la marcha de protesta del 14 de julio, en el aniversario de las movilizaciones de los 'indignados'. Tras la inmolación de Salman tres personas más intentaron repetir este acto extremo, pero en todos los casos fueron detenidos por los testigos.

La familia de Silman se dirigió al pueblo israelí con una llamada a "todos los que se encuentran en una situación difícil, que no elijan el camino de Moshe". "Este acto fue fruto de su deseo de expresar su desesperación y dolor, algo que el Gobierno ni ha comentado. Llamamos al Gobierno a sacar lecciones de este incidente impactante y a encontrar el modo de ayudar a la gente que está en una situación difícil", fue el mensaje de la familia.

“El Estado de Israel me lo ha robado todo, me ha dejado sin nada. Culpo a Israel, a Benyamin Netanyahu por la continua humillación que tienen que soportar los ciudadanos día tras día. Se quita a los pobres para darle a los ricos”, decía la carta de Moshe Silman, taxista de 57 años.