Ministro bosnio sugiere a los ciudadanos que en tiempos de crisis, “ahorren y no coman”

"¡Ahorren, no coman!", este fue el consejo dado a los ciudadanos de Bosnia y Herzegovina el ministro de Comercio, explicando cómo ellos podrían hacer frente al crecimiento continuo de los precios.
Milorad Bahilj Baja pronunció la frase, cuando comentaba ante los periodistas el pasado 14 de agosto que las tarifas de los servicios comunales en el país son muy bajas, en especial, para los residentes de la capital, Sarajevo. Cualquiera que lamenta que no es capaz de pagar el gas,  la calefacción o la electricidad no tiene razón: en realidad tiene dinero para pagar sus facturas, según él. Fue allí cuando dijo que para hacerlo, la gente simplemente tiene que dejar de comer.

La declaración provocó una amplia ola de indignación en el país. El político incluso tuvo que presentar una explicación oficial. Según él, los periodistas citaron su frase fuera de contexto. Subrayó que sus palabras no significan que no le interesan los problemas de la población.

“Yo, como un ministro y una persona común y corriente, he hablado de una situación social muy complicada, cuando la única opción que tiene la gente para pagar sus facturas obligatorias mensuales es ahorrar, dejando de comer”, acentuó.
 
Sin embargo, esta explicación no pareció satisfacer a la sociedad. Por lo visto, Bahilj está a punto de perder su puesto de ministro de Comercio en la Federación de Bosnia y Herzegovina (una de las dos entidades políticas que forman la República de Bosnia y Herzegovina, en conjunto con la República Srpska, después de la desintegración de la antigua Yugoslavia) que está ejerciendo desde hace un año.

El primer ministro de la Federación, Nermin Nikšić, anunció este miércoles que le va a pedir al funcionario que demita o impulsará el procedimiento oficial de su destitución. “Esto no puede quedarse sin respuesta. Es imperdonable, aunque se tratara de una broma”, comentó.

Según datos oficiales, un 20% de la población de Bosnia y Herzegovina vive por debajo del umbral de pobreza, mientras que la tasa del desempleo supera el 40%.