EE.UU. se encomienda al Drone con los ojos cerrados

La creciente demanda de aviones no tripulados ha hecho que las Fuerzas Armadas norteamericanas se apresuren a intensificar los entrenamientos de sus operadores. La iniciativa se debe a la necesidad de tener aeronaves teledirigidos en países como Afganistán y Yemen.
Una de las ventajas para el país norteamericano es que el empleo de drones resulta mucho más económico que el uso de aeronaves tripuladas. El entrenamiento dura 126 días, casi la mitad del tiempo requerido para instruir a pilotos convencionales.

La base Holloman de la Fuerza Aérea en Nuevo México -centro de pruebas para aviones de guerra de última generación- es el epicentro de una revolución en entrenamiento bélico. Los cielos de Holloman están ahora dominados por aviones dirigidos por control remoto por tripulantes que nunca dejan de tener los pies en la tierra.

Los operadores están felices por el hecho de dirigir los drones desde un lugar seguro, en su propio país. Sin embargo prefieren no revelar sus nombres por las amenazas que reciben.

 Juan José Gutiérrez, miembro de la organización ‘Vamos unidos USA’ considera que esto es un indicio de que los estadounidenses están a punto de sublevarse contra el uso de los drones -por la cantidad de víctimas que causan- al estar en manos de operadores con poca experiencia.

El experto cree que debido a que los drones se van a manipular en territorios o en zonas donde los operadores no están muy familiarizados con el terreno, ello supondrá una gran pérdida material, aunque, ante todo, un gran número de pérdidas humanas.

Gutiérrez asegura que una persona que no ha tenido ese tipo de preparación está básicamente “jugando con fuego” cuando se le dan facultades para que ejecute órdenes sin saber qué es lo que está afectando sobre el terreno de combate.

“Esta prisa que despliega el gobierno federal de EE.UU. a través de sus Fuerzas Armadas indica que los conflictos en el futuro van a ser más grandes y que se están preparando para ello” concluye el experto.