Afganistán: costoso armamento de EE.UU., destruido por bombas de unos pocos dólares

Mientras EE.UU. destina un presupuesto millonario a operaciones antiterroristas en Afganistán, se estima que el 80% de las bajas de las tropas de la OTAN en ese país fueron causadas por bombas artesanales, cuyo costo es de unos pocos dólares.
El ex militar estadounidense Jacob Diliberto destaca esta paradoja: “Esta tecnología militar que cuesta millones de dólares puede ser destruida por un explosivo que vale menos que una pizza”. 
 
En la noche de este lunes, un proyectil alcanzó el avión del jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de EE.UU., Martin Dempsey, cuando el aparato estaba en la base afgana de Bagram y causó heridas leves a dos operarios. El número de ataques semejantes ha crecido recientemente y el presidente de EE.UU., Barack Obama, expresó su "profunda preocupación" por los asaltos a las fuerzas de la OTAN en Afganistán por parte de insurgentes camuflados de militares afganos. Solo en los últimos días, los afganos han atacado siete veces. Durante el año se han sucedido 32 incidentes semejantes, dejando un saldo de 219 muertos.

No obstante, EE.UU. sigue con su táctica e invierte millones de dólares en la tecnología de guerra. El Departamento de Defensa se resiste a cualquier recorte de su gigantesco presupuesto argumentando que necesita luchar contra el terrorismo en varios países a la vez. Su jefe, Leon Panetta, afirma que llevan una guerra en ese sentido en países como Somalia y Yemen, además de Afganistán y el norte de África.

A menos de dos meses de cumplirse 11 años de la invasión a Afganistán, la mayoría de los estadounidenses considera que la continuidad de los soldados en ese país es más perjudicial que beneficiosa. Ni los miles de millones de dólares invertidos, ni la tecnología de punta han servido para ganar lo que los expertos llaman la Guerra del Fracaso.