Rusia apuesta por las armas ofensivas para contrapesar el escudo nuclear

Rusia debe pasar a enfocarse en el desarrollo de armas ofensivas para mantener el equilibrio de seguridad mundial y compensar el efecto del sistema de defensa antimisiles (DAM) estadounidense, expresó el martes el primer ministro ruso, Vladímir Putin.

Rusia debe pasar a enfocarse en el desarrollo de armas ofensivas para mantener el equilibrio de seguridad mundial y compensar el efecto del sistema de defensa antimisiles (DAM) estadounidense, expresó el martes el primer ministro ruso, Vladímir Putin.   

Dirigiéndose a los periodistas en Vladivostok, donde está en el marco de su gira por el Extremo Oriente ruso, el jefe de Gobierno dijo que Rusia no planea formar un sistema igual que el DAM norteamericano “por ser un proceso demasiado caro cuya eficiencia no está aún clara, hay que desarrollar los sistemas ofensivos.”

Argumentó que si Rusia dejara de desarrollar el sistema ofensivo, correría el riesgo de que EE.UU. "al crear su escudo antimisiles, se sintiera en completa seguridad". "Es decir," añadió, "el equilibrio existente actualmente desaparecería. Y empezarían a actuar a su antojo." 

Al mismo tiempo, Putin indicó que Rusia está dispuesta a transferir la información sobre sus armas ofensivas a EE.UU. a cambio de los datos sobre dicho plan, puesto que -señaló- ambos garantizan la balanza de fuerzas mundial mientras que se prepara el nuevo acuerdo sobre la reducción de armas estratégicas (START, en las siglas inglesas).

El tratado START I (Strategic Arms Reduction Treaty, Tratado de Reducción de Armas Estratégicas) firmado por los EE.UU. y la URSS en 1991 y caducado el pasado 5 de diciembre, tenía como objetivo autolimitar el número de misiles nucleares que poseía cada superpotencia.

Las negociaciones sobre el nuevo convenio se reanudarán en Ginebra a mediados de enero.

Según el analista político independiente, Vladímir Kozin, Rusia no tiene intenciones de crear su propio escudo antimisiles.

“Primero, seguimos cumpliendo con el tratado sobre los sistemas de defensa antimisiles a pesar de que Estados Unidos haya renunciado a este tratado y al protocolo de 1974. Segundo, se trata de un sistema muy costoso. Estamos en contra de crear un sistema de defensa antimisiles tanto regional, en el territorio de otros países, como global.”