Arabia Saudita destina ayudas a los países de la Primavera Árabe: ¿Una cortina de humo diplomática?

Arabia Saudita ha decidido destinar 25 millones de dólares en ayudas a los países afectados por la Primavera Árabe. Las contribuciones de los países del G-8 para este mismo fin deben sumar un total de 164 millones de dólares.
Los ministros de Finanzas del grupo del G-8 y Arabia Saudita acordaron en Tokio establecer el Fondo de Transición para Oriente Medio y el Norte de África para apoyar las reformas y los modelos de crecimiento sostenible, oponiéndose a la incertidumbre política que experimenta la región. La iniciativa nace a propuesta de EE. UU., país que planea aportar casi la mitad de la suma, 50 millones de dólares. 
"La política de Arabia Saudita con este fondo de transición para estos países que han logrado gobiernos democráticos a raíz de la Primavera árabe espera establecer y mantener una influencia económica. También a Arabia Saudita le interesa convertirse en uno de los líderes de la Liga Árabe por su apoyo económico y, claro está, con el apoyo económico compra influencia política", sostiene el analista político Lajos Szaszdi.

"Ellos han estado apoyando con armas, con dinero a los grupos insurgentes sirios contra el gobierno sirio y a los combatientes islamistas radicales", denuncia Szaszdi.
El experto sostiene que "la forma religiosa que se practica en Arabia Saudita es radical islamista".

"De allí sale Al Qaeda y los salafistas como los que hay en Egipto, entonces no es de buena fe y digamos que es una cuestión diplomática. Van a decir que apoyan la paz pero, realmente, ellos quieren cambios por la fuerza, como también Washington lo persigue. O sea que, por eso, Washington y Arabia Saudita cooperan estrechamente: cada uno tiene sus propios motivos. Es solamente una cortina de humo diplomática”, sentencia el analista.