Británico musulmán fue privado de ciudadanía por negarse a espiar

El Reino Unido revocó la ciudadanía de un joven descendiente somalí, quien presuntamente está encarcelado y siendo torturado por haber rechazado ser informante de la inteligencia británica, según han denunciado sus familiares.
Mahdi Hashi,  de 23 años, desapareció el verano pasado y se desconoce su paradero. Su familia en declaraciones a RT dijo haber tenido constancia de que la ministra del Interior, Theresa May, ordenó que se le quitara la ciudadanía británica por  “actividad extremista”.

La familia Hashi recurrió a varios letrados para obtener explicaciones pero sólo se encontró con un muro de silencio, ya que el Ministerio “ni confirma ni desmiente asuntos relacionados con Inteligencia”.

Los problemas de Mahdi, quien había residido en el país desde la edad de 5 años, emergieron en 2009, cuando fue abordado por agentes del MI5 en un centro comunitario donde trabajaba.

Los agentes le insistieron en que colaborara espiando a los miembros de la comunidad musulmana o en caso de no aceptar sería considerado “extremista  islámico”. Sus cuatro compañeros dijeron haber recibido individualmente propuestas similares.

Mahdi rechazó 'la oferta'  y se quejó al parlamentario Frank Dobson y al Investigatory Powers Tribunal, organismo que supervisa la actividad del MI5. También contactó con varios medios de comunicación tratando de protegerse.

Incapaz de hacer frente a la presión, según dicen sus familiares, se fue a Somalia donde estuvo los últimos dos años cuidando a su abuela y criando a su hijo.

Tras su desaparición un hombre contactó  a sus parientes, y les dijo que estaba retenido en una cárcel secreta estadounidense junto con Mahdi, en el estado africano de Yibuti.