España: Miles de personas se indignan por la muerte de una mujer desalojada

Varios miles de personas salieron a las calles de la localidad vizcaína Barakaldo, en el País Vasco (España), para condenar el suicidio de Amaia Egaña, que se lanzó al vacío cuando la iban a desalojar de su casa.

"Amaia, te recordamos", "No es un suicidio, es un homicidio", "Ningún desahucio sin respuesta" y "No es una crisis, es una estafa", son algunos de los lemas de los participantes en el acto, algunos de los cuales pintaron con aerosoles de color rojo y negro los ventanales de varias sucursales bancarias y escribieron "asesinos", "culpables" y "banqueros asesinos".



Al término de la marcha bajo la lluvia, se leyó un manifiesto en el que se subrayó que el caso de Egaña "no es una casualidad, sino una consecuencia de los recortes sociales que generan precariedad y exclusión social".

También se hizo un llamamiento para seguir la movilización en los próximos días con el fin de frenar los desalojos de viviendas,  evitar nuevos casos como el de Egaña y protestar contra los recortes y la precariedad laboral.



Mientras un centenar de personas de la Plataforma Afectados por la Hipoteca (PAH) se concentró frente a la sede central de Bankia en Madrid, en un acto de protesta por los desalojos y solidaridad con la mujer fallecida.

Con gritos de "de norte a sur, de este a oeste, la lucha sigue cueste lo que cueste" o "gente sin casa, casa sin gente", los activistas han recogido firmas para evitar los desalojos ejecutados por los bancos, que dejan sin hogar a más de 500 familias al día en España y que se han convertido en la razón principal de los suicidios en el país.

Amaia Egaña, de 53 años, falleció cuando la comisión judicial iba a proceder a desahuciarla de su vivienda. Al parecer, se subió a una silla y se lanzó al vacío desde el cuarto piso del inmueble, falleciendo al instante. Es el segundo caso de suicidio en menos de 20 días.

Desde el Gobierno hasta los partidos de la oposición, pasando por sindicatos, asociaciones judiciales, agentes sociales y la iglesia, todos expresaron su consternación por el suicidio y fuentes del Gobierno dijeron que consideran urgente avanzar en una propuesta legislativa para impedir que se hagan efectivos los desalojos de las familias afectadas.

La intención del Gobierno de Mariano Rajoy es llevar su iniciativa a la reunión que tendrá lugar el próximo lunes con representantes del opositor Partido Socialista Obrero Español (PSOE) para intentar llegar a un acuerdo en torno a la adopción de nuevas medidas que palíen el problema de los desahucios.