EE.UU.: Simpatizantes de la banda punk rusa Pussy Riot, en contra del estado de Nueva York

Tres simpatizantes estadounidenses de la banda punk rusa Pussy Riot se dirigieron el miércoles a la Corte Criminal de Manhattan para protestar contra la ley del estado de Nueva York que les prohíbe manifestarse.
Se trata de una ley que cuenta con unos 150 años de edad y consiste en prohibirles a los manifestantes con máscaras reunirse en grupos de más de 3 personas. En virtud de esta normativa, las tres activistas estadounidenses -Rebekah Schiller, Rachel Weldon y Esther Robinson- fueron arrestadas en agosto pasado.

En aquel entonces las mujeres se habían reunido enfrente del consulado ruso en Nueva York para protestar contra la condena carcelaria sentenciada en Rusia para la banda punk Pussy Riot. Las tres estadounidenses llevaban unas máscaras coloradas idénticas a las que habían usado en febrero las integrantes del grupo ruso durante su polémica actuación en la Catedral de Cristo Salvador en Moscú.

En el juicio ayer las tres activistas plantean que la ley es una explícita violación del derecho constitucional a la libertad de expresión. Insisten en que la normativa, cuyo objetivo es disuadir la violencia, no puede aplicarse a los manifestantes pacíficos.

Cabe recordar que en su época los miembros del Ku Klux Klan también intentaron impugnar la misma ley, aunque sin éxito alguno. Su pleito presentado en 1999 sostenía que necesitaban las máscaras para expresar sus posturas políticas de manera adecuada.

El pasado 21 de febrero, las rockeras Pussy Riot irrumpieron en la Catedral de Cristo Salvador en Moscú, subieron al altar y tras despojarse de algunas prendas de vestir, con los rostros cubiertos, tocaron una guitarra eléctrica y cantaron estrofas como: "Madre de Dios, echa a Putin". Las jóvenes fueron acusadas de "vandalismo motivado por odio religioso y animosidad hacia un grupo social". El pasado 17 de agosto las tres integrantes de la banda -Nadezhda Tolokónnikova, María Aliójina y Ekaterina Samutsevich- fueron condenadas a dos años de cárcel. Posteriormente, Samutsevich obtuvo el beneficio de la libertad condicional. Las otras dos permanecen en prisión.