Informe: La UE viola más derechos que Cuba

Cuba puede dar lecciones a la Unión Europea en lo que se refiere a los derechos humanos, mientras el Viejo Continente intenta utilizar justamente esta razón contra la isla para imponer la Posición Común.
Al analizar el informe de la organización de defensa de los derechos humanos Amnistía Internacional, varios analistas afirman que el número de violaciones en este ámbito en la Unión Europea supera significativamente al de las cometidas en Cuba.

En el comunicado de esta ONG, se enumeran graves infracciones registradas en los países del Viejo Continente que no se dan en la isla caribeña. En esta lista hay más de 60 puntos de violación de los derechos humanos básicos. Así, Amnistía Internacional no señala en Cuba ningún caso de asesinato cometido por las fuerzas del orden, ni de violencia recurrente contra las mujeres, ni de discriminación legal hacia las minorías étnicas. Los defensores de los derechos humanos tampoco mencionaron casos de violación de la libertad religiosa ni de maltrato infantil en Cuba, que en cambio sí están presentes entre las infracciones que se registraron en varios estados europeos.

Sin embargo, Bruselas sigue imponiendo a la Habana la llamada Posición Común, que implica sanciones y limita los intercambios políticos, diplomáticos y culturales con la isla. El argumento es la situación de supuesta violación de derechos humanos en esta nación.
Este lunes en Bruselas los ministros de Exteriores de los Veintisiete acordaron explorar un acuerdo bilateral con la isla caribeña. La jefa de la diplomacia comunitaria, Catherine Ashton, insistió en la vigencia de la Posición Común y destacó que “los derechos humanos siguen siendo un elemento central en las relaciones de la Unión Europea con Cuba”.

La colaboración entre la Habana y Bruselas se rige por este documento desde 1996. Este pacto fue impulsado por el Gobierno conservador español encabezado por José María Aznar con el objetivo de promocionar la democracia en la isla.

Las autoridades cubanas rechazan rigurosamente el documento y no reconocen a la Unión Europea ninguna “autoridad moral ni política para criticar a Cuba en materia de derechos humanos”. Según las autoridades isleñas, ninguna normalización de las relaciones será posible mientras siga vigente la Posición Común.