Guerra cibernética, la mayor amenaza del futuro

Los ciberataques ya no buscan simplemente robar números de tarjetas de crédito, sino que están dirigidos a influir en la vida política del país y se convierten en un arma universal cuyas víctimas pueden ser naciones enteras.
A los ciberataques convencionales se han sumado países que empiezan a luchar entre sí mismos a través de la Red con ataques que se hacen cada día más elaborados y sofisticados. En estas guerras nadie sabe ni quiénes son sus enemigos, ni qué capacidades tienen.

Los países árabes se convierten en blancos de 'hackers' apoyados por EE.UU. Algunos expertos incluso aseguran que Washington orienta de este modo la 'primavera árabe' en la dirección que le conviene.

El fenómeno árabe se convirtió en un terreno fértil para practicar la ciberguerra. Los tiempos turbulentos han sido un campo ideal para que los informáticos perfeccionen y entrenen sus habilidades. En este caso han sido empleadas todas las herramientas posibles. Sin embargo, los mismos manipuladores pueden caer en la trampa.

"La parte norteamericana intervino rápidamente con programas de promoción de democracia para canalizar la 'primavera árabe' en cierta dirección, y que así no acabara siendo una amenaza para el capitalismo occidental, para la geopolítica de Israel y EE.UU. en la región", opina el experto en la promoción de la democracia William Robinson.

En 2013 los ciberataques serán más agresivos y se convertirán en una demostración de fuerza, siendo los Gobiernos de todo el mundo los objetivos más atacados, advierte la compañía Symantec, especializada en seguridad informática.