Video: Un enorme pez, a punto de tragarse a un turista

Un pescador estadounidense sintió en su propio pellejo qué se siente siendo un cebo cuando, sin pensarlo demasiado, le dio un pedazo de comida a un sábalo. El gigantesco animal pensó que la oferta también incluía el brazo del pescador.
El pescador tendió descuidadamente el cebo, que normalmente se inserta en el anzuelo, pero el sábalo no se anduvo con remilgos y decidió tomar un pedazo más grande.

Comenzó entonces una lucha: el pez, famoso por sus fuertes mandíbulas, no soltaba a su 'presa' y tiraba de ella hacia el agua. Perdió el premio pero rápidamente agarró el otro brazo. Continuó el forcejeo y finalmente el animal, rendido, volvió al agua.
 
El sábalo es un género de peces de la familia de los Megalopidae que puede alcanzar una longitud de 2 metros y un peso de 160 kg. Los sábalos nadan en agua con poco oxígeno por lo que se les puede pescar cuando saltan a la superficie para conseguir aire.