La construcción de la plataforma costó un total de 40 millones de dólares y la llevaba a cabo la compañía iraní POGC y el constructor nacional Marine Industrial controlado por la Guardia Revolucionaria del país.
En el video se observa a los trabajadores corriendo a lo largo de las instalaciones y saltando al agua para salvar sus vidas.
En el video se observa a los trabajadores corriendo a lo largo de las instalaciones y saltando al agua para salvar sus vidas.
Irán ya ha solicitado ayuda extranjera para levantar la plataforma desde 80 metros de profundidad en el Golfo.
Actualmente, el país islámico se enfrenta a una prohibición de importación de tecnología de exploración de petróleo y, por ello, inició por su cuenta varios proyectos de construcción de su propio equipamiento.

