Científicos: la Estrella de la Muerte protegería la Tierra de asteroides

Una estación espacial como la Estrella de la Muerte de la famosa serie de películas de 'La guerra de las galaxias' podría proteger la Tierra de asteroides, pero también convertirse en una arma peligrosa en manos de militares de EE.UU.
Es lo que opina un grupo de científicos de California que está desarrollando la tecnología para hacer este sueño realidad. El proyecto —bajo la dirección de Philip Lubin y Gary Hughes y denominado 'DE-STAR'— implica la creación de un dispositivo alimentado con energía solar que contará con un poderoso láser capaz de destruir asteroides. Será aproximadamente del tamaño de la Estación Espacial Internacional.

Lubin y Hughes también proponen usarlo con otros fines, por ejemplo, como central eléctrica espacial. El plan de los científicos supone "una combinación de tecnologías básicas ya disponibles", y por lo tanto, no hay que pensar, aseguran, que para la creación de una Estrella de la Muerte se necesite un milagro.

"Hay grandes asteroides y cometas que cruzan la órbita de la Tierra, y algunos, muy peligrosos, pueden chocar contra la Tierra", dijo Hughes. "Muchos han caído en el pasado y muchos llegarán en el futuro. Debemos sentirnos obligados a hacer algo con esta situación. Hay que tener en cuenta soluciones realistas y esta es, sin duda, una de ellas", concluyó.

El pasado viernes 15 de febrero en la región rusa de los Urales cayó un meteorito sembrando el pánico en la población. Al menos 1.200 personas resultaron heridas y más de 3.000 edificios quedaron afectados, por lo que en el mundo aumentó el miedo relacionado con la vulnerabilidad de la Tierra.

El 4 de febrero los seguidores de la Estrella de la Muerte lanzaron un proyecto para recaudar fondos para su construcción después de que el Gobierno de EE.UU. diera una respuesta negativa a la petición ciudadana de construir una plataforma espacial capaz de destruir planetas enteros con un solo disparo de superláser. Uno de los argumentos del Gobierno fue el descomunal coste que supondría la construcción: unos 850 cuatrillones de dólares, según sus estimaciones.