Uno de los empleados de la cadena de televisión halló la imagen en Internet y pensó que se trataba de una foto real de Damasco, la capital siria.
Nybroe afirmó que fue un terrible error y tratando de justificar la torpeza (y a la vez, quizás, de desviar la atención), declaró que era un recordatorio para quienes trabajan en los medios de comunicación de lo importante que es verificar el origen de las imágenes.