Amor explosivo: juzgado por revelar secretos nucleares de EE.UU. a su novia china

Un contratista de defensa de EE.UU. se enfrenta a cargos judiciales por entregar información militar clasificada, incluso sobre equipamiento militar y armas, a una joven china de la que estaba enamorado.
El Tribunal de Distrito de Honolulu (Hawái) está juzgando a Benjamin Pierce Bishop, de 59 años de edad, por haber enviado a la mujer por correo electrónico planes militares de EE.UU., datos sobre  las reservas de armas atómicas y sobre las prestaciones de la defensa antimisiles estadounidense, entre otras informaciones. 

Al pasar esos datos a una persona no autorizada para recibirlos, el ex militar, que trabaja ahora como civil para las autoridades de Defensa de EE.UU., se enfrenta cargos penados con hasta 20 años de prisión. El acusado fue detenido el pasado 15 de marzo y comparecerá ante el juzgado durante esta semana.

Bishop conoció a la china, de 27 años de edad, en una conferencia internacional sobre asuntos de defensa en 2011. La joven residía entonces en EE.UU. con un visado de estudiante. A partir de junio de ese mismo año, Bishop empezó una relación romántica con la mujer, a quien envió informaciones secretas entre mayo de 2011 y diciembre de 2012.

Además, el teniente coronel en la reserva intentó guardar en secreto esta relación amorosa. Cuando pidió permiso para visitar a la mujer en el Reino Unido, entregó el nombre de ella modificado para que pareciera masculino, de acuerdo con los documentos de los que dispone la corte.

A pesar de las acusaciones, el abogado de Bishop, Birney Bervar, trató de demostrar la falsedad de los argumentos que intentan señalar alguna mala intención en las acciones del acusado. “El coronel Bishop ha estado sirviendo al país durante 29 años. Nunca haría nada para causar daño a Estados Unidos”, dijo el abogado a los periodistas.

EE.UU. y China se han visto implicados en varios escándalos de espionaje recíprocos en los últimos años. En 2012 en el país asiático fue detenido un oficial sospechoso de pasar informaciones a Washington, en un incidente considerado uno de los más importantes entre ambos países en materia de espionaje desde la década de 1980.