El hombre fue detenido e interrogado. Además se le imputan cargos delictivos relacionados con la pornografía infantil.
El caso despertó la polémica en la sociedad tunecina, que dirigieron su ira contra el Ministerio de Asuntos de la Mujer, ya que la guardería carecía de licencia y no había pasado las supervisiones necesarias.
El Ministerio de Asuntos de la Mujer, que se encontró bajo la avalancha de crítica de la sociedad, ha condenado en un comunicado la violación y ha prometido apoyo moral y jurídico a la familia de la pequeña. Sin embargo, los tunecinos exigen la dimisión de la titular de la entidad, Sihem Badi, por negligencia.