Las tropas de EE.UU. movilizadas en España no mejoran la economía local

Un gran contingente de EE.UU. está completando su despliegue en la base aérea española de Morón de la Frontera (Sevilla, España), pero eso no salvará de la ruina ni tan siquiera a la empresa que se dedica a la gestión de la misma.
En concreto, EE.UU. ha desplegado en la base aérea de Morón, cuyo uso comparte con España, los ocho aviones militares correspondientes al contingente anunciado para reforzar las operaciones en el norte de África, esto es, seis 'convertiplanos' polivalentes V-22 Osprey y dos aviones de carga C-130 Hércules. 

Javier Domínguez, portavoz del comité de empresa de la compañía Vinnell-Brown and Root Spain, gestora del mantenimiento de la base aérea de Morón, informó a Europa Press que “las fuerzas aéreas de EE.UU. han desplegado ya los seis aviones polivalentes V-22 y los dos aviones del conocido modelo Hércules contemplados en el citado despliegue militar, autorizado recientemente por el Consejo de Ministros de España”.

Asimismo, el citado despliegue militar consta también de un contingente de 500 infantes de marina, revela Domínguez, quien manifiesta, en este sentido, que en la base han comenzado a operar ya "algunos grupos", aunque el grueso de las tropas estaría aún por llegar.

La empresa, no obstante, se encuentra inmersa en un expediente de regulación de empleo (ERE), según ha declarado Domínguez, quien avisa que “ni este despliegue, ni el desvío del tráfico aéreo que se realizará a la base de Morón desde la base de Rota (Cádiz) a partir de finales del próximo mes de mayo”, se traducirán en contrataciones “que contrarresten el ERE", (al que está sometido desde 2010 la compañía), ni evitarán la reestructuración laboral que, según la propia empresa, es probable que afronte en 2014.