El piloto pidió ayuda por teléfono y esta llegó con bastante rapidez. Unos trabajadores del servicio de apoyo accedieron al lugar por carretera y llenaron el tanque de la avioneta con queroseno, de tal modo que pudiera despegar inmediatamente.
Según las autoridades, el vuelo no había sido autorizado. Tampoco estuvo ajustado a la ley el aterrizaje sobre la carretera, insisten las fuentes consultadas por la agencia Interfax. Por eso las autoridades rusas están buscando al piloto, quien eso sí, demostró sobradamente su pericia al lograr aterrizar sin causar ningún tipo de incidente.