Mensaje de Putin a Obama: Rusia ofrece a EE.UU. un diálogo sincero "sin fricciones"

En su mensaje de respuesta a su homólogo de EE.UU., Barack Obama, el presidente ruso, Vladímir Putin, hace un llamamiento a desarrollar las relaciones sobre la base de un diálogo sincero, en particular sobre la defensa antimisiles.
"El Presidente de Rusia subrayó que hoy, más que nunca, son precisas acciones determinadas que mejoren el clima de diálogo, así como la prevención de la aparición de nuevas fricciones que puedan tener un impacto negativo en nuestras relaciones", comentó a la agencia Interfax el Secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Nikolái Pátrushev, que entregó esta semana el mensaje de Putin a Obama.  

Rusia no renuncia a las medidas técnico-militares en respuesta a los planes estadounidenses en el ámbito de la defensa antimisiles, que preocupan a Moscú". 


Según Pátrushev, el documento se centra en la necesidad de fortalecer y desarrollar de una manera integral las relaciones ruso-estadounidenses, ampliar el diálogo sincero y basado en la confianza mutua en diferentes ámbitos. 

Pátrushev reiteró que el documento dedica una atención especial a la defensa antimisiles y al control de armamentos. "Rusia no renuncia a las medidas técnico-militares en respuesta a los planes estadounidenses en el ámbito de la defensa antimisiles que preocupan a Moscú", dijo.

Asimismo, Pátrushev destacó que Moscú no tiene intención de prorrogar la vigencia de la convención del programa Nann-Lugar, que prevé la destrucción de armas rusas con cargo a los presupuestos estadounidenses y cuyo plazo vence el 16 de junio, al tiempo que matizó que Rusia está dispuesta a realizar proyectos conjuntos con EE.UU. vinculados a la no proliferación de las armas de destrucción masiva.

"También podemos interactuar con éxito en el campo de la no proliferación en otros países, utilizando nuestra experiencia adquirida y el potencial existente, siempre y cuando estas otras naciones estén de acuerdo y se cumplan estrictamente las normas de derecho internacional", agregó.

El escudo antimisiles de EE.UU. en Europa siempre ha sido un punto de fricción entre Moscú y Washington. Rusia considera este programa como una violación de todos los acuerdos firmados entre los dos países y espera que EE.UU. presente garantías jurídicas de que el sistema que pretende desplegar en Europa no va dirigido contra las fuerzas estratégicas rusas. Hasta el momento Washington se ha limitado a anunciar que está evaluando la posibilidad de revelar a Rusia datos clave sobre el escudo antimisiles que despliega en Europa.