EE.UU. "desea frenar a competidores" como observador de la Alianza del Pacífico

EE.UU. busca ingresar en la Alianza del Pacífico a título de observador y cuenta con el apoyo del Gobierno de Colombia. El presidente Juan Manuel Santos ha revelado tal petición y su reacción ante ella tras una reunión que mantuvo con Joseph Biden.
El vicepresidente estadounidense alabó, conversando con Santos, algunos éxitos logrados por los países miembros de este organismo de integración regional y manifestó "el deseo de EE.UU. de ser observador". A su vez, el mandatario sudamericano se encargó de presentar la idea a los demás países integrantes de la Alianza.

Según opina el analista político Carlos Alberto Pereira, se trata de un intento de retomar el control estricto sobre la región que EE.UU. había tenido durante la década del denominado Consenso de Washington. "Los recursos naturales que son de una importancia capital para sostener el modelo industrial capitalista norteamericano no se pueden dejar libres en manos de sus competidores", sostiene el experto.

Durante el mandato de Barack Obama la Administración estadounidense se vio expulsada del foro más prometedor del Hemisferio Occidental, cuando la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) se constituyó para reemplazar en una parte de sus funciones a la Organización de Estados Americanos (OEA). Según declaró a comienzos de este año el presidente de Uruguay, José Mujica, a América Latina le "ha costado casi 70-80 años hacer una reunión sin que esté el patrón del norte".

Ahora, cree Pereira, "la política norteamericana vuelve a replantear su estrategia en la región". "Se está planteando establecer nuevos lazos, profundizar los lazos que ya tiene y frenar el acceso de potencias en crecimiento para que no pueda perder ese privilegio que ha venido deteriorándose en los últimos años", explica el analista.