Rusia: "El suministro de armas a rebeldes sirios puede provocar más violencia"

El canciller ruso, Serguéi Lavrov, en conversación telefónica con su homólogo de EE.UU., John Kerry, dijo que el plan de EE.UU. de suministrar armas a Siria provocaría una escalada de la violencia en la región, según Ministerio de Exteriores ruso.
Ambos diplomáticos coinciden en la opinión de que es necesario aplicar esfuerzos adicionales en los contactos con todas las partes involucradas en el conflicto. 

Las autoridades de EE.UU. declararon el jueves que van a proporcionar ayuda militar a los rebeldes sirios. Washington justificó tales medidas alegando que tienen información sobre el uso por parte de las fuerzas del Gobierno sirio de armas químicas contra la oposición, ya que, según un documento interno de la administración Obama, este tipo de armas, sobre todo gas sarín, se emplearon en varias ocasiones a "pequeña escala" durante el conflicto, provocando la muerte de unas 150 personas. 

Por ello, la Casa Blanca anunció este viernes que el Gobierno de Bashar al Assad había "cruzado la línea roja" al usar armas químicas en el conflicto sirio, por lo que EE.UU. "se ve en la obligación de responder". 

La medida anunciada por EE.UU. formaría parte de los planes de Obama de ampliar "el alcance y la escala de la ayuda" y ofrecerle "asistencia directa" al Consejo Militar Supremo de la oposición siria.  

No obstante, la información que indica la presunta responsabilidad del Gobierno sirio en el uso de armas químicas es falsa, según afirmó el jefe del Comité para Asuntos Internacionales de la Duma de Rusia, Alexéi Pushkov.

"Los datos sobre el uso de armas químicas por parte de Al Assad son igual de falsos que la mentira de que Hussein tenía armas de destrucción masiva", indicó el alto legislador ruso.

Por su parte, la comisión especial de la ONU que está investigando las posibles violaciones de los derechos humanos cometidas en Siria anunció en su momento que "hay sospechas fuertes y concretas" de que  "son los opositores al régimen los que han utilizado gas sarín".   

El Gobierno y la oposición armada en Siria se acusan mutuamente de emplear armas prohibidas en el conflicto que afecta a ese país y que, según la ONU, se ha cobrado ya 93.000 vidas.