"El Gobierno alemán vende la privacidad de sus ciudadanos a EE.UU."

El caso de Edward Snowden y los recientes escándalos de espionaje demuestran que el Gobierno de Alemania se comporta ante EE.UU. como un régimen títere, cree Manuel Ochsenreiter, redactor jefe de la revista mensual alemana 'Zuerst!'.
"El Gobierno alemán se comporta como un régimen títere del Gobierno de EE.UU. en estos asuntos. Ninguna demostración de soberanía. Ninguna demostración de independencia", afirmó Ochsenreiter en declaraciones a RT. 

El experto explica que, al no existir ni la soberanía ni la posibilidad de defender la privacidad de los ciudadanos alemanes, estos quedan totalmente desprotegidos por parte de su propio Gobierno. "El Gobierno alemán vende la privacidad de los ciudadanos alemanes al Gobierno de EE.UU.", afirma Ochsenreiter.
 
El Gobierno alemán se comporta como un régimen títere del Gobierno de EE.UU. en este asunto

Según Ochsenreiter, entre sus compatriotas reina el descontento por la información hecha pública, lo que podría ser peligroso para las autoridades de cara a las elecciones de septiembre. "Pero la pregunta verdaderamente interesante es: ¿Cuánto tiempo soportará la población esta situación?".

Ochsenreiter cuenta que los recientes escándalos de espionaje no son los únicos en la historia de las relaciones entre Alemania y EE.UU. Recuerda que en los años 1990 existía la red ECHELON, "un proyecto estadounidense para llevar a cabo actividades de espionaje, especialmente en Alemania. Este proyecto se utilizaba para el espionaje económico. Las empresas alemanas y la economía alemana eran controladas por los servicios secretos de EE.UU". 

Ochsenreiter afirma que la población alemana debe poner fin a tales prácticas. El experto tiene un consejo para Berlín: "Si los políticos alemanes quieren hacer algo, no les costaría mucho expulsar las bases militares de EE.UU.".

Días antes Snowden declaró a la revista semanal alemana 'Der Spiegel' que los agentes de la NSA "están en connivencia con Alemania", ya que las compañías de telecomunicaciones alemanas colaboran con la agencia estadounidense. Como contraprestación, según Snowden, la NSA proporcionaba a sus colegas alemanes una "herramienta analítica" para monitorear el tráfico extranjero que pasa a través de Alemania.