Seis señales de que hemos entrado en una nueva era geológica

La humanidad ha dejado tanto impacto medioambiental en la Tierra que se cree que nuestro planeta ha entrado en una nueva era geológica: el Antropoceno.

No es fácil decidir si ya hemos entrado en una nueva era geológica 'creada' por el hombre, el Antropoceno, publica Gizmodo. Para definir un nuevo "capitulo en la historia geológica", los geólogos suelen basarse en las capas de las rocas, los fósiles y evidencias geoquímicas.

Sin embargo, el medio argumenta que "las huellas dactilares de la sociedad industrial" están en nuestros alrededores, y que algunas de los cuales permanecerán incluso cuando nosotros tal vez ya no existamos.

Los fósiles tecnológicos

La humanidad está generando a gran escala basura que no se descompone, indica el portal. Los llamados 'tecnofósiles' ―desde  CD-ROM y vasos de plástico, hasta chatarra electrónica― podrían permanecer en la Tierra durante miles de millones de años, sobreviviendo incluso a la humanidad.

Una reciente investigación advierte que los plásticos enterrados en vertederos podrían ser una 'bomba de tiempo'. Algunos vertederos, que se encuentran en el suelo bajo en las zonas de subsidencia tectónica, serán enterrados por más estratos y "fosilizados como muladares paleontológicos". Sin embargo, en los lugares de erosión comenzarán a liberar desechos, incluyendo plástico, en el ciclo sedimentario.

Los fósiles reales

La edad de los seres humanos se caracterizará también por cambios drásticos en el registro de fósiles naturales, señala Gizmodo. La población de los humanos se ha incrementado considerablemente durante el último siglo, a lo que se añade el aumento en la cantidad de los animales domésticos.

Al mismo tiempo, algunas especies están despareciendo rápidamente ―estamos en las primeras etapas de una sexta extinción en masa― mientras que otras son llevadas a lugares que no son su hábitat natural. 

La contaminación de carbono

Los seres humanos están quemando combustibles fósiles y liberando enormes cantidades de carbono al aire. El dióxido de carbono está calentando nuestro clima y remodelando la química atmosférica de una manera que "dejará una huella imborrable", señala el rotativo.

Asimismo, las capas recién formadas de hielo en los polos norte y sur atraparán diminutas muestras de nuestro ambiente moderno en forma de burbujas de aire, "ofreciendo a los geoquímicos del futuro el sabor de los cielos llenos de esmog".

Fertilizantes de nitrógeno

Si usted vivió en la Tierra durante los años 1960 y 70, contiene un rastro indeleble de la Guerra Fría en los huesos

El portal recuerda que el denominado proceso de Haber-Bosch transformó radicalmente la forma en que nos alimentamos a nosotros mismos y a nuestro planeta. Los químicos Fritz Haber y Carl Bosch propusieron utilizar la alta presión y el calor para convertir el nitrógeno atmosférico en fertilizante amoníaco, haciéndolo barato y de acción rápido.

Los agricultores aplicaron el fertilizante generosamente a los campos, lo que duplicó la cantidad de nitrógeno que circula activamente en nuestra biosfera. En ese sentido, el cambio del ciclo del nitrógeno de la Tierra "dejará una marca indeleble en la geoquímica y la ecología del Antropoceno".

Los pozos

Los seres humanos están excavando, perforando, minando y explotando la corteza terrestre, lo cual tampoco pasará desapercibido. Todas esas actividades dejan 'cicatrices' en la faz de la Tierra que tardarán desde decenas hasta cientos de millones de años en desaparecer.

Las armas nucleares

Un punto clave del debate sobre el Antropoceno es el momento exacto en que comenzó. Algunos argumentan que la fecha sería 1964, año de pruebas de armas nucleares tan grandes que provocaron un repunte dramático en la cantidad de carbono radiactivo, o carbono-14, en nuestra atmósfera. "Si usted vivió en la Tierra durante los años 1960 y 70, contiene un rastro indeleble de la Guerra Fría en los huesos, y eso podría, literalmente, anunciar el comienzo de una nueva era", resume la publicación.