El pez prehistórico vivió en el período Silúrico, hace unos 419 millones de años. La investigación señala que el Entelognathus primordialis tenía una longitud de unos 30 centímetros y su cuerpo estaba acorazado.
Además tenía la boca rodeada por una especie de huesos que se convertían en placas o láminas bucales, mientras la garganta y las branquias consistían en un conjunto de huesos ágiles y su mandíbula estaba formada por huesos y cartílagos. Así, el Entelognathus primordialis tenía una mandíbula que más tarde llegaron a tener casi todos los vertebrados de la Tierra, incluyendo a las personas.
Los científicos creen que el hallazgo requiere un estudio largo y cuidadoso, pero ya está claro que puede echar por tierra varias tesis actuales sobre la historia de los vertebrados. En opinión de los paleontólogos, el Entelognathus primordialis es la rama más antigua en el árbol genealógico de la humanidad.