BP no tiene un plan detallado de frenar el derrame, los rusos sí

Según el asesor científico de la Comisión Presidencial de la Federación Rusa por el desarrollo técnico de la economía de Rusia, el ex oficial del Ministerio de la Defensa, Maxim Shingarkin, la causa de que no se haya logrado parar el vertido no son problemas técnicos, sino la posición de la petro

Según el asesor científico de la Comisión Presidencial de la Federación Rusa por el desarrollo técnico de la economía de Rusia, el ex oficial del Ministerio de la Defensa, Maxim Shingarkin, la causa de que no se haya logrado parar el vertido no son problemas técnicos, sino la posición de la petrolera, que no quisiera perder el pozo.

El experto encabeza la delegación de los especialistas rusos, que llegaron a EE. UU. a ofrecer los métodos de ayuda, y expresó su opinión acerca de la situación, en una entrevista a la revista rusa Ogoniók.

Shingarkin opina que tapar el pozo es posible en un corto plazo. En el caso del vertido en el Golfo de México no se necesita una explosión nuclear, discutida anteriormente. Explosiones nucleares se emplearon en los tiempos soviéticos para apagar pozos de gas ardiente, porque se necesitaba una carga muy potente para mover las rocas profundas y apretar el cauce del pozo. Según el especialista, en el Golfo se puede emplear alguna otra materia explosiva, colocándola en el agujero mismo o en un agujero paralelo que hay que abrir cerca del primero.

Subrayó que, a pesar de que las compañías petroleras tienen fe en su habilidad de tapar cualquier tipo del vertido, como vemos, en la realidad no es así. Pero la tecnología que presupone un pozo paralelo con los explosivos colocados de antemano, podría no solamente resolver el problema del derrame rápidamente, sino también ahorrar miles de millones de dólares.

El experto desmintió la idea de que una explosión en el Golfo de México podría aumentar el daño al medioambiente de la zona, porque ya, con el vertido que va produciéndose durante casi dos meses seguidos, así como con los trabajos tecnológicos ya realizados allí, la vida marina está considerablemente perjudicada. Además, una explosión submarina, llevada a cabo en una profundidad de 1.500 metros, casi no se verá en la superficie de la zona afectada.

Según opina Maxim Shingarkin, los principios del trabajo realizado por BP en el área catastrófica, no se diferencia mucho de sus métodos de la explotación de los yacimientos petroleros en Rusia. Y estos principios son extraer cuanto más petróleo posible, sin tener en cuenta los problemas que surgen.

El especialista cuenta que la empresa conjunto británico-rusa TNK BP extrae el crudo en Samotlor, uno de los mayores campos petrolíferos en Rusia, ubicado en Siberia. Este territorio se había explotado desde los tiempos soviéticos, siendo el mayor campo petrolero del país, pero, con la llegada de la compañía BP en 2003, el área de la contaminación se duplicó y ahora es de unas 4.000 hectáreas. Como en la zona no hay una población permanente, sólo empleados de la compañía, BP hace la vista gorda a los inmensos derrames del combustible.

Shingarkin contó que según los cálculos oficiales, para indemnizar el daño ecológico en Rusia se necesitaría 4.000 millones de dólares. Según el experto, este caso iba a ser examinado en la Duma estatal, pero la única respuesta de BP que recibieron los diputados fue que, a juzgar por el levantamiento aeroespacial,  los derrames de petróleo… se autoliquidan en unos 20 años, cubriéndose de hierba.

Entonces, como supone Shingarkin, BP no quisiera acordar las propuestas de la parte rusa, porque estas medidas presuponen gastos adicionales, y además, la petrolera haría todo lo posible para guardar el pozo para una futura explotación.