"Antes de 2020 un programa clonará nuestra personalidad y decidirá por nosotros"

"Cuando usted y yo hayamos muerto nuestros hijos no visitarán nuestras tumbas, sino que pondrán en marcha gemelos digitales y hablarán con ellos", cree el futurista John Smart. Pero antes, el ciber-yo nos habrá ayudado mucho en el día a día.
El fundador de Acceleration Studies Foundation (Fundación de Estudios de Aceleración), John Smart, utiliza varios nombres para referirse a la tecnología que predice: 'gemelo digital', el 'ciber-yo', 'agente personal'... Pero al fin y al cabo el concepto es el mismo: una versión digital de la persona, informa 'Business Insider'.

Mediante diversas estrategias de recopilación y organización de datos, los gemelos digitales reflejarán los intereses y valores de las personas reales, dice el futurista. Y un día, Smart teoriza, estos gemelos digitales mantendrán conversaciones y dispondrán de caras que imitan las emociones humanas. "Van a ser cada vez más como nosotros, extensiones de nosotros", dice Smart.

El ciber-yo ayudará a su 'dueño' en la vida cotidiana cumpliendo muchas de las obligaciones que recaen sobre un individuo en una sociedad moderna. "Con ayuda de la tecnología, queremos que los dispositivos nos permitan sacar el máximo partido de nuestro cerebro", añade el futurista.

Por ejemplo, con una sola frase el individuo podría decirle a su agente personal que se siente enfermo. Podría mencionar su calendario o los mensajes de correo electrónico para determinar cuándo acordar una cita con el médico. Y cuando llegara al hospital, es posible que ni siquiera tuviera que rellenar ningún formulario, pues su agente personal ya se habría encargado de ello y luego lo informaría del resultado de las pruebas realizadas durante la visita.
 

Además, el ciber-yo podría ayudar a los familiares de su homólogo humano después de que este fallezca, asegura Smart. El último concepto puede sonar descabellado, pero el futurista apela a las muchas personas que a menudo recurren al muro de Facebook de un miembro de la familia o de un amigo fallecido para llorar su muerte, indica la revista. Las personas ya estamos estableciendo relaciones con otras presencias en línea. A medida que la informática avanza, estas relaciones solo van a mejorar e intensificarse, incluso con identidades que no son personas reales, asegura Smart.

Para que nuestros gemelos digitales alcancen su máximo potencial, a día hoy faltan todavía dos factores importantes: buenas interfaces conversacionales y mapas semánticos, explica Smart. Una vez hayamos creado "buenos mapas de la emoción humana", agrega Smart, los gemelos digitales tendrán incluso rostros para ayudarles a comunicarse: sonreirán o fruncirán el ceño para indicar si nos han entendido o no.

Y como predice Smart, de la llegada de todas estas tecnologías necesarias para que los agentes personales completamente funcionales sean posibles no separan solo unos cinco años.