Los zoólogos distinguen acentos en las 'voces' de las cabras

Los científicos de la Universidad Queen Mary de Londres descubrieron que no solo el ser humano puede hablar con distintos acentos, sino también las cabras. Resulta que la capacidad de cambiar los sonidos vocales y la capacidad de desarrollar un acento no es única del hombre, sino también de otros

Los científicos de la Universidad Queen Mary de Londres descubrieron que no solo el ser humano puede hablar con distintos acentos, sino también las cabras. Resulta que la capacidad de cambiar los sonidos vocales y la capacidad de desarrollar un acento no es única del hombre, sino también de otros mamíferos.

Los sonidos vocales suelen cambiar dependiendo del medio que rodea a la persona. En el caso del hombre es claro. Cuando la persona se traslada a otro país por un tiempo largo, cambia su pronunciación y con el tiempo adquiere el acento propio del pueblo al que se trasladó.

Los científicos creían que el acento era algo exclusivo de los seres humanos, ya que la naturaleza les dotó la capacidad de reproducir una amplia paleta de sonidos, y la vocalización de otros mamíferos a nivel genético, en cambio, no es tan amplia, por lo que no tienen tanta capacidad de aprender a desarrollar un acento.

Sin embargo, resultó que esto no quiere decir que los animales no puedan hablar 'diferentes idiomas'. Investigadores británicos estudiaron el material genético y la influencia del entorno social en 'comunicaciones verbales' de cabras enanas ('Capra hircus').

En el experimento participaron cuatro grupos de crías de cabras que eran parientes cercanos entre sí. Los científicos hicieron dos grabaciones de los sonidos de los animales: cuando tenían una semana, y luego a las cinco semanas. En el primer caso, los cabritillos todavía eran muy pequeños y los familiares les protegían de los depredadores y otros riesgos externos. En la segunda, ya podían unirse y comunicarse con sus compañeros.

En el artículo, que aparecerá pronto en la revista Animal Behaviour, los investigadores sostienen que a pesar de la escasez de los sonidos pronunciados por las pequeñas cabras, los gritos de las cabras parientes que crecieron en el mismo entorno eran más similares entre sí en comparación con aquellas que habían sido separadas.

"Resulta que las cabras jóvenes cambiaban su modo de pronunciar los sonidos y desarrollaban un 'acento' ajustándose a las condiciones ambientales. Esto demuestra que la capacidad de cambiar sonidos no es exclusiva del ser humano", afirma uno de los autores del estudio, Elodie Briefer.

Cabe destacar que el mundo de los animales tiene muchos otros ejemplos curiosos de sus habilidades 'lingüísticas'. Asi, por ejemplo, los delfines se dan 'nombres'. Las aves, a su vez, distinguen los gritos de los monos y además entienden el 'lenguaje' de las aves del lugar al que acuden para pasar el invierno.