Los nuevos telescopios-espía de la NASA se quedan en tierra

La Oficina Nacional de Reconocimiento le hizo a la NASA un presente inesperado: dos telescopios de espionaje. Sin embargo, la Agencia Espacial no tiene ahora capacidad para ponerlos en órbita.

La NASA tiene motivos más que suficientes para estar feliz por el regalo de la organización secreta responsable de la construcción y el mantenimiento de la flota de espionaje por satélite de EE. UU. 

"El hardware es aproximadamente del mismo tamaño que el del Hubble" pero usa tecnología más moderna y ligera, indicó la portavoz de la Oficina Nacional de Reconocimiento Loretta DeSio citada por 'The Washington Post'.

"Algunos componentes se retiraron antes de la transferencia", añadió de forma enigmática.

Según los analistas, si apuntaran a la Tierra (para lo que han sido diseñados), estos telescopios podrían detectar un centavo en el Monumento a Washington desde la órbita. Los telescopios fueron construidos probablemente a finales de 1990 y principios de 2000, por lo que quizá no sean ya lo suficientemente vanguardistas para los propósitos de espionaje del gobierno.

De hecho, a pesar de que han sido desclasificados, las nuevas adquisiciones de la NASA siguen siendo bastante confidenciales. En su presentación a los científicos, que tuvo lugar este lunes en Washington, una imagen de uno de los telescopios fue mostrada, pero estaba tan bien editada en beneficio de la seguridad nacional que el público estalló en carcajadas, informa 'The Washington Post.

No obstante, Houston parece que tiene un problema: la forma de ponerlos en órbita.

"La NASA no tiene en su presupuesto actual los medios financieros necesarios para desarrollar una misión de telescopio espacial con estos nuevos aparatos", dijo director astrofísico de la NASA  Paul Hertz. "Nosotros no esperamos en este momento ser lo suficientemente ricos para usar los dos, pero seguro que sería divertido, ¿no?", agregó.

Ellos no tienen instrumentos, cámaras, y requerirán una importante reforma antes de que puedan ponerlos en marcha. Además, la NASA carece de fondos para cualquier misión de esta índole, y tampoco cuenta con el espacio de oficina ni el personal de apoyo necesarios.

Sin embargo, el regalo en sí mismo podría ahorrar  a la agencia hasta 250 millones de dólares, ya que no tendrá que construir un nuevo telescopio, toda vez el Hubble quede fuera de servicio en un futuro próximo.