Se trata de un felino inusual y único en su especie. Los zoólogos lo llamaron 'lelegresa', híbrido de 'legresa' —cría de tigresa y león— y león.
Su madre, la legresa Zita, la cuidaba en los primeros días de su vida, pero los veterinarios tuvieron que llevar a la cría a la casa de una empleada del zoológico porque Zita no tenía suficiente leche para amamantarla. Pero la lelegresa no se quedó sola por mucho tiempo: muy pronto la adoptó una gata doméstica.
A pesar de los problemas iniciales de salud, Kiara ya está sana y, de acuerdo con los especialistas del zoológico, está empezando a "crecer y desarrollarse." Se espera que los visitantes del parque puedan verla en octubre.
A pesar de los problemas iniciales de salud, Kiara ya está sana y, de acuerdo con los especialistas del zoológico, está empezando a "crecer y desarrollarse." Se espera que los visitantes del parque puedan verla en octubre.

