Disputa sobre la eutanasia en el Reino Unido

Según las recientes encuestas, en el Reino Unido 4 personas de cada 5 están en favor de que la ley autorice la muerte voluntaria. Sin embargo, los que buscan lo que consideran una muerte digna tienen que viajar a Suiza. Desde 1998, unos 100 británicos han viajado a la clínica Dígnitas en éste paí

Según las recientes encuestas, en el Reino Unido 4 personas de cada 5 están en favor de que la ley autorice la muerte voluntaria. Sin embargo, los que buscan lo que consideran una muerte digna tienen que viajar a Suiza. Desde 1998, unos 100 británicos han viajado a la clínica Dígnitas en éste país, para poner fin a su vida.

Los familiares de los enfermos corren el riesgo de ser detenidos a su regreso al país. “Me pareció muy injusto que mi madre tuviera que viajar al extranjero para morir dignamente. Estaría mucho mejor que pudiera hacerlo cuando lo eligiera ella, en casa, rodeada de su familia y amigos”, dice el tesorero de la organización Dignidad para morir, Ed Turner.

Uno de los más reconocidos partidarios de la muerte voluntaria es Terry Pratchett. El escritor de novelas de ficción científica está enfermo de Alzheimer y exige que los tribunales autoricen su derecho a morir, cuando la enfermedad le impide vivir dignamente.

No obstante, algunos en el Reino Unido creen que en realidad la legislación protege a los enfermos. “Es una idea horrible, espero que nunca se lleve a cabo. Los discapacitados que están abandonados en los hospitales, a los que se les trata de manera lamentable, personas mayores que no tienen familiares que se ocupen de ellas. Para ellos la ley que prohíbe la muerte asistida es la única protección contra la gente sin escrúpulos”, afirma la directora de la organización de los discapacitados de Gran Bretaña, Micheline Mason.

Durante los últimos 4 años el Parlamento británico ha estudiado este problema dos veces. Actualmente una normativa sobre el suicidio asistido es estudiada por escocés, lo que fue condenado con firmeza la semana pasada por el Papa. "El apoyo a la eutanasia hiere profundamente el corazón del principio cristiano sobre la dignidad de la vida humana", dijo Benedicto XVI, al recibir a los obispos escoceses en el Vaticano.