¿Se llaman los delfines entre sí por sus nombres propios?

Algunos científicos creen que los delfines emiten sonidos particulares que identifican individualmente a cada uno de ellos.
Desde hace años se están investigando las formas de comunicación entre los delfines. En el año 2006 se descubrió que estos mamíferos reconocen silbidos característicos de los individuos a los que conocen. Ahora, un estudio de la universidad escocesa de St. Andrews, con la colaboración del Sarasota Dolphin Research Program, parece indicar que también son capaces de imitar sonidos propios de otros delfines para llamarlos. 

Por ahora los investigadores de St. Andrews no pueden asegurar por los resultados obtenidos  que los delfines puedan llamarse entre sí por un nombre propio, como hacen los seres humanos, pero creen que el hecho de que algunos delfines sepan emitir sonidos individuales de sus compañeros señala que quieren comunicarse con un individuo determinado.

No se sabe si al imitar los silbidos los delfines lo hacen como parte de un ritual reproductivo o si realmente están intercambiando información con sus conocidos en una especie de diálogo.

Investigación

Para investigar el fenómeno de la comunicación entre estos mamíferos marítimos los biólogos del Proceedings of the Royal Society Stephanie King y Vincent Janik analizaron grabaciones de delfines hechas a través de varias décadas por el Sarasota Dolphin Research Program. Las grabaciones se hacían después de separar a los delfines en espacios diferentes durante varias horas. Los delfines no se podían ver entre sí pero sí oírse y comunicarse. Al analizar las grabaciones, King y Janik se percataron de la imitación de sonidos y más importante aún, de que los delfines que tendían a imitar los sonidos de otros eran las madres y sus crías.

Aunque el equipo de King y Janik cree que los resultados de su investigación muestran que los delfines emiten ciertos silbidos para comunicarse con individuos específicos, otros biólogos como Robert Barton, de la Universidad de Durham, advierten que se trata de un error que viene demostrado por el hecho de que sí repiten los sonidos de otros, pero lo hacen con poca frecuencia.

Hablando sobre las disputas de los científicos sobre el fenómeno de esta comunicación, la bióloga Shane Gero, de la Universidad de Dalhousie, nos recuerda que probar la inteligencia de algunos animales, como los delfines, en un ambiente controlado, es muy complicado. Según la bióloga, esto puede limitar las capacidades de los animales, por lo que esta circunstancia pone en duda los resultados del experimento de King y Janik.