250 manuscritos de la Grecia Antigua aparecerán en Internet

Más de 250 manuscritos antiguos en lengua griega serán digitalizados desde los fondos de la Biblioteca Británica y puestos en Internet para el uso gratuito hasta 2012. Entre ellos estarán los textos originales de las fábulas de Esopo, encontrados en 1844 en la región del Monte Athos.

Más de 250 manuscritos antiguos en lengua griega serán digitalizados desde los fondos de la Biblioteca Británica y puestos en Internet para el uso gratuito hasta 2012. Entre ellos estarán los textos originales de las fábulas de Esopo, encontrados en 1844 en la región del Monte Athos.

El esclavo de Frigia, bromista y sabio Esopo, vivió en el siglo VI a.C., aunque nadie sabe si existió de verdad. Le atribuyen la autoría de muchas fábulas, tanto de origen antiguo como de procedencia más tardía. Sus fábulas eran muy actuales para la situación social y política de su tiempo, pero, al ridiculizar las miserias de las personas, fueron también siempre actuales, lo que provocó a poetas de muchas épocas a traducirlo.

El proyecto de la Biblioteca está destinado a ayudar a los historiadores, investigadores de la Biblia y estudiantes que examinan la filología clásica.

Los empleados de la Biblioteca Brítánica ya publicaron en la red unos documentos de rareza excepcional, entre los que están Los evangelios de Lindisfarne, el Códice Sinaítico y unos esbozos en lápiz de Leonardo da Vinci. Se los puede ver y leer aquí.

El famoso programa Google Books lleva ya millones de libros digitalizados en los últimos años, pero los textos antiguos tardan mucho más tiempo en ser sacados del archivo y puestos en la red. Son frágiles, lo que impone el tratamiento cuidadoso durante la toma de fotografías de cada hoja. El proceso, según la Biblioteca Británica, cuesta unos 1,5 dólares por página.

El proyecto de digitalización de los libros, entre los que se encuentra el texto de Esopo, es apoyado por la Stavros Niarchos Foundation, que enfoca sus inversiones en las iniciativas de la esfera del arte y la cultura griegas.

Las fábulas de Esopo tienen su propia historia en Rusia.

La versión rimada de Esopo bajo la autoría del poeta Iván Krilov (1769-1844) posee gran fama. Él no sólo los tradujo en forma de poemas rimados, sino que también los adaptaó a la realidad rusas cambiando, por ejemplo, las lluvias de invierno griego por la nieve. Muchos otros poetas de aquella época recurrían a Esopo. Incluso existe una frase hecha entre los rusos, que se refiere a 'la lengua de Esopo': la lengua de la alegoría. Cuando los escritores y críticos -sea en la época de los zares o la época soviética- querían evitar el castigo de la censura estatal, y a la vez escribir sobre las injusticias sociales, constríuan sus textos en 'la lengua de Esopo', con parábolas y metáforas, enmascarando las personas reales bajo animales o seudónimos que aludían al contexto real.

Entre los traductores famosos de Esopo estuvieron León Tolstoi, quien aprendió la maestría de manifestarse claro y lacónicamente gracias a este poeta griego. Sin embargo, Tolstoi no acordaba con Esopo en la necesidad de mostrar la moraleja de la fábula como una explicación adicional del sentido de la historia. Según su sentimiento artístico personal, el escritor ruso quitaba esta parte de la fábula en su traducción, pero reescribía la misma de modo que pudieran sacarse claramente las correspondientes conclusiones. Bajo su pluma, se conviertieron en historias cortas para los niños de los campesinos rusos.