El Prado descubre en sus acervos la copia más antigua de la Mona Lisa

Especialistas del Museo del Prado, el recinto más importante de España y uno de los más grandes del mundo, descubrieron en sus acervos una copia de la "Mona Lisa". El peculiar hallazgo es la copia más antigua de las que existen en el mundo. Según los expertos, fue hecha paralelamente al original

Especialistas del Museo del Prado, el recinto más importante de España y uno de los más grandes del mundo, descubrieron en sus acervos una copia de la "Mona Lisa". El peculiar hallazgo es la copia más antigua de las que existen en el mundo. Según los expertos, fue hecha paralelamente al original de Leonardo da Vinci en su propio estudio.

Hasta hace poco los conservadores del Prado desconocían la importancia del cuadro, pues la "Mona Lisa" tiene decenas de réplicas que se remontan a los siglos XVI y XVII. La ausencia del paisaje de fondo en la versión madrileña hacía creer que la obra era una de las copias tardías y despertó poco interés en los investigadores.

Todo cambió cuando los especialistas decidieron retirar los repintes negros que rodeaban la figura de la joven. Al hacerlo, descubrieron con sorpresa que bajo la capa de pintura hay un paisaje semejante al original. Los resultados de la reflectografía de infrarrojos, con la que se pueden apreciar los cambios en la obra, se compararon con el original expuesto en el parisino Museo del Louvre y evidenciaron que el dibujo subyacente de la réplica de Madrid es similar al original antes de que fuera terminado.

Es decir, el original y la copia se iniciaron al mismo tiempo. En otras palabras, el autor de la réplica ‘madrileña’ es uno de los discípulos de Leonardo y esta no es una réplica del cuadro, sino de la modelo: los dos pintaron al mismo tiempo a la postumamente célebre Lisa Gherardini, esposa del comerciante Francesco del Giocondo. Por el momento, los expertos no pueden definir con exactitud quién fue el autor de la copia, pero suponen que lo más probable es que sería Andrea Salai, quien se unió al estudio del gran maestro en 1490.

Según los especialistas, uno de los valores científicos más importantes de la pintura ‘española’ es que tiene zonas que se conservaron mejor que en la obra de da Vinci. Da más detalles de los ejes de la silla, muestra de una manera más clara el encaje del borde de la tela en el pecho de la modelo y el velo semitransparente alrededor de su hombro izquierdo, brazo y codo.