Todas las noticias

Un yazidí tras salvarse del Estado Islámico: "Planean un gran ataque en Europa"

El joven fue entrenado en un campo terrorista en Irak durante seis meses junto a otros menores.

Un joven yazidí capturado por el Estado Islámico en las montañas de Sinjar en Irak en 2013 ha revelado al canal británico ITV News las atrocidades y brutales tácticas que los yihadistas emplean para lavar los cerebros de sus combatientes. Y ha asegurado que los terroristas "planean un gran ataque en Europa".

Arsem Ibraham fue secuestrado por los yihadistas cuando tenía 13 años y de inmediato fue separado de la población adulta. Según el testimonio del joven, las mujeres y niñas presas de la comunidad religiosa yazidí se convierten en esclavas sexuales de los terroristas, al tiempo que estos ejecutan a los hombres adultos.

Ibraham relata que los jóvenes que sobrevivieron fueron llevados a la ciudad siria de Raqa, el baluarte de los terroristas en la república árabe. Allí los obligaban a ingresar en el grupo de menores apodados 'los cachorros del califato'. El propio entrevistado fue entrenado durante seis meses para el combate usando lanzacohetes y rifles automáticos.

"Cada día tras entrenarnos, [los terroristas] nos mostraban recientes videos de ataques suicidas y nos decían que tomáramos ejemplo de estos hermanos", ha confesado Ibraham. Además, el joven ha evocado cómo los yihadistas aseguraban que "cualquiera que se inmola va al paraíso, donde nos esperan 70 vírgenes y ríos de vino".

Ibraham fue testigo de conversaciones sobre el posible envío de jóvenes a través de Turquía para perpetrar ataques terroristas en Europa. "Decían: "No os preocupéis, vamos a hacer un gran, gran ataque en Europa. El Estado Islámico está trabajando duro en ello", ha revelado el yazidí.

El joven fue rescatado por soldados kurdos en las afueras de Raqa. Se espera que en breve se reúna con su familia.

La comunidad religiosa kurda yazidí se convirtió en víctima del EI cuando los terroristas se hicieron con el control de sus tierras, ubicadas en el norte de Irak, en agosto de 2014.