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Japón: Autorizan la reactivación de reactores nucleares en una zona de peligro sísmico

La compañía nipona TEPCO, que en 2011 sufrió el segundo mayor desastre nuclear de la historia, operará dos nuevos reactores en la planta nuclear más potente del mundo.

La compañía operadora de la tristemente célebre planta nuclear de Fukushima, Tokyo Electric Power (TEPCO), recibió autorización para reactivar dos reactores en otra central nuclear, ubicada en los pueblos de Kashiwazaki y Kariwa, en la costa oeste de Japón.

Los cinco comisionados del organismo regulador de energía nuclear japonés (NRA) votaron este miércoles de manera unánime a favor de la  medida, en momentos en que TEPCO aún no logra desmantelar la planta de Fukushima tras el desastre nuclear de 2011.

Luz verde

Las autoridades del NRA aseguran que ambos reactores cumplen con las estrictas normas de seguridad introducidas tras el accidente. Se trata de las dos unidades más nuevas de entre las siete que operan en la central Kashiwazaki-Kariwa, y su capacidad combinada equivale a 8.200.000 kilowatios.

Lo anterior no significa que entren en funcionamiento de inmediato: el proceso de reactivación podría llevar hasta cuatro años, según afirman los expertos. El organismo regulador aún debe realizar audiencias públicas y consultas con los ministerios de economía, comercio y de industria.

A su vez, TEPCO asegura tomar la decisión de las autoridades con seriedad y estar dispuesto a mejorar la seguridad de sus plantas nucleares, al mismo tiempo que continuará trabajando para desmantelar Fukushima.

Voces en contra

La medida ya ha generado críticas, tanto de parte de activistas antinucleares como de los evacuados de Fukushima.

La decisión de las autoridades demuestra "la misma indiferencia hacia los riesgos nucleares" que causaron "la fusión de tres reactores operados por TEPCO en Fukushima", declaró Shaun Burnie, un especialista nuclear de Greenpeace Alemania.

Zona sísmica

Al aprobar la reactivación de reactores "en la central nuclear más grande del mundo", es preciso recordar que está ubicada en una zona de "riesgo extremo de terremotos de gran magnitud", agregó el experto.

De acurdo con Greenpeace, la ubicación de Kashiwazaki-Kariwa está atravesada por 23 líneas de fallas sísmicas.

"Parece que todo sigue adelante como si la crisis de Fukushima hubiese sido superada", expresó Hiroko Matsumoto, quien debió abandonar su casa en las cercanías de aquella central y ahora vive en una vivienda provisoria, según cita sus palabras la agencia Kyodo News.