Las posibles sanciones a Rusia son desventajosas para Occidente

EE.UU. ya se da cuenta de que Europa no podrá apoyar sus eventuales sanciones contra Rusia, propuestas por los congresistas del Capitolio como respuesta a la firme postura rusa respecto a Ucrania. Para EE.UU. tampoco serían ventajosas.
Los países europeos no pueden permitirse imponer sanciones a Rusia, porque no se sanciona a aquellos de quienes depende el bienestar, señaló el director ejecutivo del consorcio alemán Siemens, Joe Kaeser, en una conferencia de los poderosos del sector energético en Houston, EE.UU.
 
"El gas natural que Rusia suministra a Europa Occidental, es una fuente vital de energía para Europa Occidental": así el empresario, citado por el periódico 'The Epoch Times' explicó el porqué Europa aborda con precaución el tema de las sanciones. 

Debido a una filtración citada por 'The Guardian', se dio a conocer que en una reunión del Consejo de Seguridad Nacional de Reino Unido se habló de no dañar con posibles contramedidas los vínculos económicos establecidos entre el país y Rusia. El primer ministro David Cameron insistió en que es imprescindible "mantener la presencia del negocio ruso en la City" para evitar un retroceso en la propia economía británica.

¿Qué ofrecen los detractores de la actitud rusa? 

El conocido crítico de Rusia, el senador estadounidense John McCain, condenó la postura "inerte" británica, pero también catalogó como "ridículo" el rechazo de Barack Obama de participar en la cumbre del Grupo de los Ocho (G8) programada para junio próximo. El político republicano propuso aislar a Rusia en la política internacional. Mientras tanto, el periódico 'The New York Times' señala en una editorial que hacerlo no sería tan fácil para EE.UU. Los recientes años mostraron, reza, que "Rusia está dispuesta a aguantar las consecuencias si se trata de sus intereses".

Con referencia a la posible exclusión de la mayor potencia euroasiática del G8, el profesor de la Academia Rusa de Economía Popular y Servicio Estatal, Vladímir Shtol, dice en un comentario que no cree que eso aseste un golpe serio contra el prestigio del país. "Ahora existe un bloque más amplio internacional, el G20, y formamos parte", recuerda el experto, citado por la emisora de radio La Voz de Rusia. 

Las ideas de expulsar a Moscú de alguna parte llegan a un punto absurdo en los últimos días. Así, dos senadores republicanos, Mark Kirk y Dan Coats, enviaron este viernes una carta a la FIFA en la que piden la suspensión de Rusia del organismo deportivo y no admitir su participación en el Mundial de Brasil de este año "por la anexión de Crimea" (aunque de momento no se ha producido ninguna invasión).

El secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, reitera la amenaza de imponer sanciones a Rusia por su apoyo a la población de habla rusa en las regiones sudorientales de Ucrania desde el domingo pasado. Y hay cada vez más analistas que pronostican que la mayor parte de estas amenazas nunca pasará de las palabras. 
 

Rusia podrá subsistir sin el queso polaco

"Las sanciones nunca han sido eficaces", sugiere un experto del Instituto de Investigación Estratégica ruso, el politólogo Vladímir Kozin. "Incluso aquellas que fueron introducidas contra Rusia después de la operación rusa de imposición de la paz en Georgia en 2008. Aquellas sanciones fueron canceladas por el propio Occidente medio año después".
 
"Contamos con inmensas reservas de oro y divisas –recuerda–. Tenemos una economía más o menos equilibrada. Aunque lentamente, estamos creciendo. Tenemos una importante industria militar. Tenemos un mercado propio. Podemos producir todo nosotros mismos".
 
"No llegará el queso lituano o polaco, ¿y qué? (…) De este modo comenzaremos a estimular nuestra agricultura", adelanta. "Si aparece una austeridad con los visados, Europa perderá millones de turistas rusos. Más gente viajará a Sochi, al mar Negro. Comenzaremos a viajar a Crimea, siempre y cuando nos inviten y la situación se normalice".

En una conversación telefónica que tuvo lugar este viernes, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, advirtió a su par estadounidense, John Kerry, que las eventuales sanciones contra Rusia y otros pasos precipitados tendrían el efecto boomerang contra el propio EE.UU.