Negocio 'sangriento': Elizabeth Holmes, la 'Steve Jobs' de los análisis de sangre exprés

Un nuevo método de análisis de sangre ha hecho millonaria a Elizabeth Holmes, fundadora de los laboratorios médicos privados Theranos, la cual pretende expandirse, además de salvar el mundo y convertirse en una figura tan importante como Steve Jobs.
Solo diez años necesitó Elizabeth Holmes para revolucionar la medicina moderna sin apenas llamar la atención del gran público mundial, tiempo que aprovechó para crear la empresa Theranos, en 2013, con un equipo de 500 trabajadores. No fue hasta hace pocos meses que la prensa internacional se empezó a hacer eco de la gran importancia de Theranos en el mundo de la biotecnología: cuando esta empresaria treintañera anunciase en 2014 que Theranos obtuvo 400 millones de dólares del capital de riesgo de sus inversores, llegando actualmente a valorar la empresa en unos nueve mil millones de dólares.

El nacimiento de Theranos

Holmes fue una joven emprendedora que abandonó sus estudios en la prestigiosa Universidad de Stanford para poder dedicarse a sus propios asuntos, como fundar Theranos. La oficina que ahora ocupan el laboratorio en la localidad californiana de Palo Alto antes pertenecía a Facebook. Incluso el estilo de ropa que viste Holmes -un jersey de cuello alto negro y pantalones del mismo color- recuerdan a Steve Jobs, el fundador de Apple. La primera idea para crear esta empresa se le ocurrió a Holmes en el año 2003, cuando solo era una estudiante de ingeniería de 19 años de edad, tras pasar un semestre en los laboratorios del Instituto del Genoma de Singapur, donde trabajó en la investigación y desarrollo de nuevos métodos de diagnóstico del virus de la neumonía atípica, y cuya estancia y experiencia la llevó a concluir que las pruebas de laboratorio se podrían realizar de manera mucho más efectiva.

Tras su vuelta a Estados Unidos, Elizabeth se mostró muy inquieta y activa, trabajando decididamente en un proyecto personal, una patente única: un parche medicinal que no solo aplica componentes farmacológicos, sino que además vigila los cambios en la sangre del paciente, al que incluso se le puede acoplar un microchip que envíe a su médico datos sobre su estado.

Un mercado muy competitivo

Elizabeth pudo llevar a cabo su propósito gracias a la ayuda de sus padres, que la financiaron en las primeras etapas de su aventura empresarial. Contrató a su primer empleado y alquiló un laboratorio, abandonó sus estudios para emplear su tiempo en la búsqueda de inversores potenciales, guiada por la ilusión y las ganas de llevar a cabo su proyecto. "Sabía que tendría que llamar a las puertas de más de 200 personas, con la ilusión de que al menos una estuviese interesada", dijo en una entrevista a la revista Forbes.

Durante las pimeras etapas, muchos inversores se negaron a participar, pues no veían en este proyecto una serie de beneficios a corto plazo, sin embargo Theranos logró el apoyo de varios inversores privados y de la compañía Draper Fisher Juvetson (inversor de Tesla y SpaceX), a pesar de saber que este mercado es muy grande y existe mucha competencia. Por ejemplo, los laboratorios de análisis clínicos norteamericana Quest Diagnosis cuenta con 43.000 empleados, 3.000 automóviles, 20 helicópteros, ocho laboratorios y más de 2.000 centros de atención a sus pacientes en Estados Unidos, México, Reino Unido y la India.

"Sabía que tendría que llamar a las puertas de más de 200 personas, con la ilusión de que al menos una estuviese interesada" 


Lo que más llama la atención de Theranos es su capacidad para proporcionar los resultados de las pruebas de sangre de una manera rápida, efectiva y barata. Actualmente, el 80% de las decisiones y curas médicas se basan en los análisis de sangre, por lo que la propia Theranos sostiene que podría ahorrar cientos de millones de dólares a los gobiernos, dinero que pagan a los seguros médicos privados. A día de hoy, 18 de cada 66 pacientes en Estados Unidos pertenecen a Theranos y el laboratorio ya tiene un contrato con una red de farmacias estadounidenses, donde pretende instalar terminales de análisis de sangre. Ahora, Theranos trabaja para posicionarse internacionalmente.